En septiembre las autoridades anunciaron que comenzarían a utilizar una lista de terroristas, elaborada para los servicios especiales e instituciones de orden.
El registro contiene información de unos 650 ciudadanos y residentes belgas, que participan en los combates en las zonas de tensión, que ya salieron de estos sitios o planean hacerlo.
Según medios locales de difusión, las autoridades también estudian crear una base semejante de las personas que incitan a la violencia religiosa y contribuyen a la radicalización de la juventud musulmana.
El 22 de marzo el grupo terrorista Estado Islámico perpetró varios atentados, en el aeropuerto internacional Zaventem y en la estación de metro Maelbeek, que dejaron 32 muertos y más de 300 heridos.