Aunque resultó el más votado en ambos comicios, el derechista Partido Popular (PP) no consiguió la mayoría requerida para poder gobernar en solitario, por lo que imploró una abstención del PSOE, segunda fuerza parlamentaria, que permita a Rajoy renovar mandato.
Mientras un sector de los socialistas aboga por facilitar otros cuatro años del PP en el poder y, de esa manera, poner fin a la parálisis institucional que abocaría a unos terceros comicios, Sánchez apuesta por intentar un ejecutivo de cambio con el apoyo de otros partidos.
Su propuesta es liderar un gobierno de coalición con Podemos (centroizquierda) y el centroderechista Ciudadanos, tercera y cuarta fuerzas, respectivamente, en el Congreso de los Diputados, cámara encargada de designar al futuro mandatario.
Con el fin de defender ese proyecto alternativo al PP y enfrentar las voces disonantes en sus propias filas, Sánchez convocó a unas elecciones primarias para elegir secretario general el 23 de octubre y a un congreso a comienzos de diciembre.
Una iniciativa que será examinada el sábado por el Comité Federal, máximo órgano de dirección entre congresos, y que no cayó muy bien en los sectores más críticos con su liderazgo, pues con esa estrategia se vería reforzado por las bases del PSOE, contrarias a avalar a Rajoy.
Anunció que él se presentará a la reelección como defensor de un PSOE 'claramente de izquierda y diferenciado del PP, con capacidad de diálogo y con un proyecto autónomo, fuerte y unido'.
La respuesta a su desafío no se hizo esperar y hoy el expresidente del Gobierno Felipe González dijo sentirse 'engañado' por su correligionario y líder socialista por no abstenerse en la investidura de Rajoy, a principios de mes.
Según el controvertido político, férreo defensor de la continuidad de la derecha en el gubernamental Palacio de la Moncloa, Sánchez le aseguró personalmente que se abstendría en la segunda votación de la investidura del presidente del PP.
A través de un comunicado, el secretario general recordó a González que el voto del PSOE en contra de Rajoy fue una decisión respaldada por todos los dirigentes de la agrupación.
El secretario de Organización de los socialdemócratas, César Luena, advirtió al otrora gobernante que no confunda sus deseos con la realidad, en obvia alusión a las pretensiones del veterano político de respaldar la continuidad de los conservadores en la Moncloa.
Luena sugirió a González que, además de hablar a los militantes, los escuche de vez en cuando.
'La verdad y toda la verdad es que el secretario general, Pedro Sánchez, siempre ha tenido muy claro votar no al PP y a Rajoy', sentenció el 'número dos' de los socialistas españoles.

