MANOS DE MADRES, HACEN MARAVILLAS (I)

Categoría: Manualidades
Escrito por Escrito por: Idalmis Garbey Tallart/Fotos: De la autora
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Nuestras madres, sin lugar a duda, son una fuente inagotable de creaciones que inspiran sentimientos disímiles. De sus manos obtenemos casi todo lo que poseemos…, desde el alimento que nos llevan a la boca al nacer hasta las caricias en la cabeza que nos alertan frente al mal. Sus manos, son un universo de maravillas.

ENTRE NOSOTROS, en su sección Con tus propias manos, quiere mostrarles a ustedes, sus más asiduos lectores, a partir de esta semana, Madres entre millones y más que, aparte de hacer diariamente su obra mayor que es la atención y cuidado de sus hijos (por muy mayores que sean) se dedican a hacer manualidades que alegran su existencia, son alternativa para alivianar económicamente la vida o, simplemente, es la actividad que con placer realizan para complementar las muchas otras que hacen por responsabilidad.

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Ana Lidia González, es hoy la progenitora que en recordación del Día de las Madres, muestra sus quehaceres manuales que en la cotidianidad nos resuelven muchos problemas y nos ayudan a embellecer nuestro hogar, de una forma más económica.

Para ella, ni sus 87 años ni muchos otros que cumplirá, serán obstáculos para hacer lo que siempre ha hecho desde jovencita, “Tejer, tejer y tejer… es lo que me gusta”, así me dijo en una conversación de rutina que a veces tenemos. Su hijo Paquito, de entre sus cuatro retoños que hoy conforman su apoyo incondicional, es el que dice ella le facilita todo lo que necesita para tejer. Hilos de coser, telas, ganchillos o agujas, lo que requiera, pone en sus manos Paquito para que su madre esté feliz y entretenida.

Horas que parecen interminables está Ana Lidia enramando los hilos en su portal, mientras conversa de muchos temas con vecinos y transeúntes que pasan diariamente por su cuadra, cuando vienen agotados de Calle 4 después de un largo viaje. En lo que les brinda un vaso de agua sigue tejiendo e igualmente les cuenta una o varias historias que acumula en lo profundo de su cabellera blanca.

Sus creaciones suelen ser en la actualidad, porque de joven hizo muchas otras cosas, tapetes, manteles cuadrados y redondos, cubrecamas, y alguna cosita que quien la conoce le encarga hacer.

Observen las maravillas que salen de las manos de Ana Lidia:

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Si ven a Ana Lidia en un portal de Calle 3era, entre calles C y D del reparto Sueño, díganle que la vieron en la página web del periódico Sierra Maestra, o en el Facebook, ella se pondrá muy contenta, porque si hay algo que le hubiera gustado a ella, es ser periodista o trabajar en los medios de difusión. Hay profesiones que una las tiene bien adentro, pero para quien nació en Cuba en 1931, alcanzar estudiar esta carrera era casi imposible. Por eso, dele a Ana, un alegrón con la noticia.