A pesar de su corta historia, de poco más de siglo y medio, el ron ligero cubano mantiene hoy su paso conquistador e impetuoso por innumerables sitios del planeta, y junto a él viaja el sabor más auténtico de la isla caribeña.
Para orgullo de su pueblo y de la ciudad de sus orígenes, Santiago de Cuba, este símbolo de identidad y cubanía no importa que sea blanco o dorado, añejo o joven, es un producto refinado y exquisito que se logra con extremo cuidado a partir de mezclas, secretos, intuición y mucho entusiasmo creativo.
La Empresa de Equipos Industriales “Marcel Bravo”, ubicada en la carretera de Mar Verde, se empeña en dejar sus huellas en varias de las obras más importantes que se acometen en la ciudad por el aniversario 500 de la urbe.
El 500 aniversario aglutina muchas razones para el festejo, y no cabe duda, que se ha ganado con esfuerzo.
Si alguna ciudad ha dirigido sus potencialidades a celebrar por todo lo alto el medio milenio de fundación y, al mismo tiempo, sanar las cicatrices dejadas poco menos de tres años atrás, cuando en la madrugada del 25 de octubre de 2012, el huracán Sandy entró por Mar Verde, junto a la ciudad de Santiago de Cuba, y salió por Punta Lucrecia, en Holguín.
