Muchos rasgos distintivos tiene la ciudad de Santiago de Cuba, heredados desde que se fundó la villa, -hace casi 500 años, el 25 de julio de 1515-, por la topografía ondulante y empinada del valle donde se asentó, dando lugar al trazado irregular que muestra hoy.
El próximo 25 de julio toda su gente festejará los primeros cinco siglos de esta villa. Con una historia profundamente ligada a los destinos de la nación, Santiago de Cuba adquirió el rango de ciudad en 1522, fue capital del país desde 1515 hasta mediados del siglo XVI y durante la guerra de independencia y los años previos al triunfo de 1959, varios de sus hijos dieron sus vidas a la causa revolucionaria.
El Balcón de Velázquez es el mejor mirador natural que tiene la ciudad de Santiago de Cuba, adaptado geográficamente a la topografía de la oriental urbe y donde se recogen los primeros momentos de su historia.
La extensa terraza con techo plano y fachada de apariencia militar alcanza unos ocho metros por encima del nivel de la vía, por la calle San Basilio que lleva directamente al mar, porque la entrada principal son tres arcadas por la céntrica arteria de Corona, en el mismo anillo fundacional de la otrora villa.
