Cuando los santiagueros dan una dirección casi nunca dicen a la izquierda o la derecha, sino arriba o abajo, lo que constituye una forma singular de ver su ciudad, que ha crecido entre el mar y las montañas, con calles onduladas y edificaciones que retan un terreno escarpado, a cada rato sacudido por las fuerzas telúricas. Pero la posición geográfica de la urbe oriental determinó no solo su paisaje urbano, sino también su cultura, al convertirse en el punto de entrada de emigrantes provenientes de las Antillas y de refugiados franceses que escaparon de Haití durante la revolución esclava. Todo ello influyó para que, en la actualidad, Santiago de Cuba sea considerada como la más caribeña de las ciudades cubanas.
Se dice fácil "medio milenio" para referirse a los años de fundada la villa de Santiago de Cuba por el Adelantado Diego Velázquez pero, en verdad, parece mucho más el tiempo transcurrido cuando decimos cinco siglos.
El primer nombramiento oficial que tuvo la ciudad de Santiago de Cuba para Historiador ocurrió en abril de 1945, cuando el Ayuntamiento aprobó a Raúl Ibarra Albuerne para ese cargo.