Así permanecen estas puertas. Abiertas al público, a quien quiera ver. Cargadas de historia, de valentía, de arrojo revolucionario. Así permanecen estas puertas, abiertas, para quien quiera entrar…

En Plaza de Marte, en Santiago de Cuba, se encuentra el hotel Rex, uno de los lugares escogidos por los asaltantes del Moncada para pasar el día 25 de julio, antes de dirigirse a la Granjita Siboney, y de allí, a la fortaleza militar.

La historia recoge que los asaltantes comenzaron a llegar en la tarde del 25 de julio divididos en pequeños grupos y muchos de ellos se registraron con nombres falsos.

Todavía los trabajadores del Rex atesoran con orgullo la carta menú que eligieron para la cena. Por su procedencia humilde solo pudieron comprar 20 platos.
Veinte arroz con pollo, 20 ensaladas, 20 raciones de plátanos, 20 pan y mantequilla, 12 café, 27 agua mineral, tres cervezas Hatuey, siete postres, cuatro tabacos Moya, cinco H. Upmann.

Hoy, la habitación que recuerda la estancia de los asaltantes permanece con las puertas abiertas para quien quiera entrar. Y los muebles, acomodados tal cual recuerda la historia.