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Dos años contando la ciudad
- Detalles
- Categoría: Aniversario 500
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Fue como el primer septiembre, hace dos años. Giselle acompañada por la guitarra del trovador Fernando Guerrero; y el Dúo Estocada con el cierre musical. Como aquel septiembre las tensiones. No por el estreno de una peña, sino por los preparativos que implica cualquier cumpleaños.
Dos años cumplió Crónicas de mi ciudad, este espacio cultural en el corazón de Santiago de Cuba, dedicado a contar la ciudad desde sus hombres y mujeres. Dos años. Veintidós ediciones. Y como en toda celebración que se respete: los amigos, ese público fiel que cada segundo viernes de mes acepta la propuesta artística que la joven solista Giselle Lage y sus colaboradores, entregan con la humildad del que también aprende.
Al aniversario estuvieron invitados todos aquellos que durante los últimos doce meses fueron protagonistas de las tardes de la Casa Natal José María Heredia. Algunos no pudieron asistir al llamado. Otros llegaron con nuevos bríos, como la narradora oral Georgina Soler, quien despierta ovaciones y aplausos con su sola mención, y que en esta ocasión regaló un simpático monólogo dedicado a El Santero.
Novedad también fueron las crónicas de Jacquelin Ferratón, amiga francesa de corazón santiaguero. Jacquelin narró las peripecias que rodean su singular tarea de cronicar la ciudad desde la fotografía, para complacer esas nostalgias que confluyen en internet ante la imagen de la casa, del barrio, de la ciudad añorada.
También llegó hasta la Casa Heredia Elsa Moreno, solista santiaguera que en estos meses de peña se ha convertido en una habitual. Su voz intensa, su apasionamiento en la canción, distinguen los escenarios en que se presente.
Pero en este recuento de Crónicas de mi ciudad no faltaron los estrenos. Por vez primera nos acompañó un mago (por aquello que en los cumpleaños no deben faltar ni magos ni payasos). El joven mago Alejandro disertó con trucos refinados y mucha simpatía, y la pícara ayuda de la anfitriona del espacio.
Estreno también fue el formato musical que acompañó a Giselle durante la tarde: Angel Toirac en el piano (Grupo Influencia, premio JoJazz) y Odelkis Rueda en la percusión; le permitieron a la anfitriona mostrar algo del repertorio con el que se presenta cada lunes en el Iris Jazz Club, de esta ciudad.
Dos años. Veinticuatro meses. Y en cada uno de ellos el reto de complacer a un público, de resumir, en unas pocos horas, lo inabarcable de la cultura santiaguera. Crónicas de mi ciudad comienza, desde ya, a transitar por su tercer aniversario. Las muestras de agradecimiento, de simpatía de ese público que nos sigue, es razón suficiente para aceptar el desafío.
Tomado del blog Santiago en mí
