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Revelando la Historia: La polémica sobre Marcos Maceo

marcos maceoLa Historia se escribe a partir de evidencias concretas, ya sea arqueológicas o documentales. El simple “se dice” o “se dijo” funciona a la hora de plantearse preguntas que abren investigaciones, pero al final del día, las pruebas ganan. Y esto es exactamente lo que ha sucedido en las últimas décadas con las teorías que se daban por sentadas sobre la familia Maceo-Grajales.


Desde principios del siglo XX y hasta hace prácticamente 25 años, por ejemplo, se creyó que Marcos Maceo, el patriarca de la familia, era venezolano. Una de las primeras fuentes en plantear esta idea es el libro El Cráneo de Antonio Maceo (Estudio antropológico), publicado en Imprenta militar, La Habana, 1899. Los autores del libro, los doctores José R. Montalvo, Carlos de la Torre y Luis Montané, refieren haber realizado un estudio antropológico del cráneo de Maceo, donde se acentúa la existencia del “hueso del inca”, deformación propia de los indígenas de Suramérica. Sin embargo, dar por fidedigna esta fuente, a decir del Drc. Israel Escalona, es de por sí un llamado a la polémica, pues en el mismo “concienzudo” y “científico” análisis concluía que el cráneo pertenecía a un hombre joven y de la raza blanca.
maceo grajalesLas conclusiones generales a las que llegaron los doctores fueron: “1. Como ya hemos visto en más de un punto en el curso de estas investigaciones, muchos caracteres antropológicos reintegran a Maceo en el tipo negro, -en particular las proporciones de los huesos largos del esqueleto; 2. Pero se aproxima más a la raza blanca, la iguala, y aún la supera por la conformación general de la cabeza, por el peso probable del encéfalo, por la capacidad craneana, lo que permite definitivamente afirmar en nombre de la antropología: 3. Que dada la raza á la que pertenecía, y en el medio en el cual ejercitó y desarrolló sus actividades, Antonio Maceo, puede con perfecto derecho ser considerado como un hombre realmente superior.” (libro citado, página 15).
O sea, que intentaban justificar la dimensión y trascendencia histórica de Maceo diciendo que todo indicaba que tenía un cerebro de blanco, y no de un mulato de 51 años. Eso solo parece bastante sospechoso. Yo no tomaría por cierto nada de lo que diga ese libro. Por otra parte, la historiadora de la ciudad de Santiago de Cuba, Dra. Olga Portuondo, refiere que en ninguna de las primeras biografías de Antonio Maceo se informa sobre este origen ni existe ninguna evidencia documental al respecto. En 1992, dicha historiadora recibió de los organizadores del Festival del Caribe, que sería dedicado ese año al país bolivariano, la solicitud de escribir un artículo sobre Marcos Maceo.
Durante el proceso investigativo e intensas búsquedas en archivos religiosos de Santiago de Cuba, encontró entonces la partida de bautismo de Marcos, que desataría la polémica. En el libro 8, no. 68, folio 144 de la Iglesia Santo Tomás Apóstol está registrada dicha partida, señalando que Marcos Evangelista Maceo, hijo natural de Clara Maceo, de padre desconocido, nació en Santiago de Cuba el 21 de abril de 1808 y fue bautizado el primero de mayo del propio año. La DrC. Portuondo lo publicó entonces en el artículo “El padre de Antonio Maceo ¿venezolano?”, publicado en la revista Del Caribe, número 19, de 1992.
Esto venía a confirmar la sospecha de los historiadores santiagueros, quienes ante la falta de evidencia no acababan de aceptar el origen venezolano del patriarca de la tribu heroica. Esto se vio confirmado por otros documentos, como los Protocolos de compra de la casa de Providencia a Juana Bautista Hernández el 29 de agosto de 1857, de una vega en el partido de Las Enramadas el 30 de septiembre de 1865 a Juan de Dios Granado, entre otros.
Casi simultáneamente Joel Mourlot, periodista e historiador, localizó la referida partida bautismal, y la incluyó en su artículo “Algunas verdades sobre los orígenes de la familia Maceo Grajales” en El Cubano Libre, suplemento histórico del periódico Sierra Maestra, el 7 de diciembre de 1996. A la vez que ratificó la autenticidad del documento, pues acotó: “Imposible cómo algunos han querido hacer notar, tras la revelación de esta partida -que haya sido “implantada”, primero por la seriedad y responsabilidad con que siempre se han llevado esos libros, y segundo, porque salta a la vista la consecutividad numérica de las partidas, sin tachaduras, la misma tinta, la misma rúbrica, en los antecedentes e inscripciones posteriores inmediatas.”
Estos hallazgos se plantearon en el Taller Científico, convocado por la UNHIC y efectuado en la Biblioteca Nacional “José Martí” en el año 2000. Allí se concluyó: “De acuerdo a la veracidad y legitimidad de los documentos presentados, de no encontrarse otras pruebas que demuestren lo contrario, todo parece indicar que el nacimiento de Marcos Maceo, padre del mayor general Antonio Maceo Grajales, se produjo en la ciudad de Santiago de Cuba...”. Posteriormente, en el XVI Congreso Nacional de Historia celebrado en Santiago de Cuba del 27 al 30 de noviembre de 2001 se debatió la cuestión, y el Acta Final se dictaminó: “Considerar que los hallazgos realizados por los historiadores santiagueros confirman el nacimiento de Marcos Maceo en la ciudad de Santiago de Cuba”.
Aun así en 2012, en la revista Honda Num. 35, salió a la luz un artículo del destacado historiador Abelardo Padrón, donde a pesar de las evidencias presentadas por los investigadores santiagueros, mantiene la anterior posición sobre el origen del patriota. Este artículo fue criticado en el número 37 de la misma revista por los historiadores Israel Escalona y Damaris Torres. Además, tanto en los libros de texto de Historia de Cuba que abordan esta figura, como en versiones de la enciclopedia web Ecured en fechas tan cercanas como 2011, se seguía manteniendo la idea de que Marcos Maceo era venezolano, a pesar de que diez años antes se había desmentido.
Esta última, en sus versiones más recientes se acoge a la nueva evidencia histórica. Sin embargo, los libros de texto atrasados provocan en nuestros niños y jóvenes confusiones de este tipo y más: como declarar que Antonio Maceo nació en San Luis, a pesar de que ya ha sido demostrada y aceptada la evidencia que indica su nacimiento en la calle Providencia no. 16, hoy calle Los Maceo no. 207 y Museo Casa Natal.
Para los que tengan dudas al respecto: Partida de bautismo de Antonio, registrada en la iglesia Santo Tomás Apóstol en el libro de pardos no. 17, folio 126, número 212; Acta firmada por Dominga Maceo Grajales en 1926 donde confirma el nacimiento de su hermano en la casa; Carta enviada por Antonio Maceo a Tomás Estrada Palma el 16 de mayo de 1876; Carta dirigida al gobernador de Jamaica Amthony Musgrave el 30 de agosto de 1880, en que se firma nuevamente natural de Santiago de Cuba; Hoja de servicios de Antonio Maceo; las narraciones escritas durante su estancia en Cuba en 1890... todas estas evidencias confirman el nacimiento de Antonio en Providencia no. 16.
Y de esta forma, casi inexplicablemente, sigue rondando la historiografía cubana la polémica, que lleva oficialmente más de 25 años, y extraoficialmente más de un siglo, sobre el verdadero origen de Marcos Evangelista Maceo.

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