Actualmente Santiago de Cuba cuenta con tres Maestros del Ron Cubano: José Pablo Navarro Campa, Julio Enrique Ayán Ryal y Tranquilino Palencia Estruch, y aspiran a ser Maestras las ingenieras María Caridad Portuondo González y Noemí del Toro del Toro. Sierra Maestra descubre la pasión por esta profesión en uno de ellos.
Mientras en todo el mundo se despide un año y se recibe otro en diciembre-enero, en Santiago de Cuba el calendario parece que seguir reglas diferentes y se doblega ante el ímpetu arrollador de la fiesta popular más importante de la provincia, y según los entendidos, la más notoria del país.
El humor parece ser un componente en la genética de los cubanos. Acostumbrados a reírnos de cualquier cosa, incluso de las propias desgracias, construimos y compartimos chistes sin pelos en la lengua, incluso la comicidad trasciende del lenguaje oral al impreso y hallamos como exponentes a dos clásicos del humorismo gráfico, DEDETÉ y Palante. Y si hablamos de ambos debemos mencionar a Román Emilio Pérez López.

