Por estos días las playas se convierten en una de las principales atracciones para la familia, y Buey Cabón, por su cercanía a Santiago de Cuba, es de las más concurridas en este suroriental territorio.
Allí desde tempranas horas de la mañana llegan todo tipo de vehículos con bañistas de distintos sitios de la provincia, el país y hasta de diversas latitudes del mundo.
La presencia de J. Lorand Matory en Santiago de Cuba, especialmente en tiempos de Festival del Caribe, resulta un privilegio -que se puede tornar frecuente- para los habitantes de esta ciudad, quienes ya podemos disfrutar de su libro Religiones del Atlántico Negro.
Fue un poema. Asomaba en mi libro de secundaria, en las últimas páginas. Un poema como un rayo o como una pedrada. Abel y sus cuatro letras bíblicas. Abel Santamaría. Abel y su mirada fuera de las órbitas:
“Cuando me arrancaron los ojos ⁄ la voz de mi madre comenzó a confundirse con la pólvora del combate ⁄ las palomas volaron asustadas y el barquito de papel ⁄se rompió con la caída de la sangre ⁄ yo fui un niño y tuve una canción”

