En realidad, el lector que conozca a Antón Arrufat (Santiago de Cuba, 14 de agosto de 1935) verá que sigue siendo el mismo: veraz, sarcástico, hondo, preciso. A quienes no lo conocen, este pequeño diálogo puede invitarlos a entrar en su obra, mediante los nuevos libros aquí anunciados o de clásicos como los mencionados.
En el ambiente citadino de Santiago de Cuba resalta la calle Heredia, muy cerca del Parque Céspedes, donde se concentran interesantes edificaciones de la etapa colonial y custodiada por la historia y tradición más autóctona de la ciudad.
La Casa de la Trova “Pepe Sánchez”, por ejemplo, es una de las más auténticas expresiones en la música cubana, y pintoresco escenario donde tienen su sede los más veteranos intérpretes del género.
Adentrarse en el Archivo Histórico Provincial de Santiago de Cuba es llegar a un pequeño universo donde se descubren las más interesantes historias. La añosa edificación se yergue en la Calle Aguilera, un poco más arriba del punto donde confluye otro conocido vial, Padre Pico.
Resulta contrastante caminar por su patio interior, apreciar sus tejas rojas, sus columnas y arcos de medio punto. Sin embargo, al desandar sus corredores se hacen visibles ciertos rótulos que levantan los velos del tiempo. Así aparecen ante los ojos antiguas celdas donde estuvieron presos hombres y mujeres cuyos nombres llenan de gloria a esta tierra.

