La familia sustituta

Categoría: Especiales
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centro america labadi santiago de cubaEl sitio está ubicado en la zona que me conduce a casa y frecuentemente camino por sus proximidades, mas nunca había entrado a él. Cierto es que nada me conectaba con su interior más allá de una curiosidad que, agudizada por las manías de mi profesión, dobló la necesidad de escudriñar la historia tras sus perímetros.

Ya había visto en el portón principal, y a través de las ventanillas de los ómnibus de la instalación, estampas apuradas por el movimiento de los neumáticos que dejaban observar, en foco fugaz, abrazos nostálgicos, despedidas y sonrisas amorosas, sentimientos gritados en silencio, húmedas pupilas paternales.

Todo ello apresuró mis deseos de conocer la historia, de adentrarme en ella y caminar por los pasillos del Centro Médico Psicopedagógico América Labadí Arce para poder interactuar con sus actores.

La cita con la directora fue concertada al instante. A escasos minutos tras mi llegada me encontré dialogando en su oficina.

La cardinal misión social del América

Yolanda Ávila González es Máster en Defectología y ejerce como directora del América Labadí hace tres años, pero allí trabaja desde 1982, por lo que no es desacertado estimarla como fundadora si consideramos que el centro fue inaugurado el 12 de enero de1981, escueto tiempo antes de su llegada.

La sonrisa de Ávila es soleada y la bata, pulcra, a tono con el dominio que posee en las ciencias de su campo. Pienso en cómo encaja perfectamente entre los pasillos de la instalación mientras me explica las funciones esenciales de la misma.

Yolanda avila Gonzalez es Master en Defectologia Entiendo que la misión del centro radica en brindar profilaxis y tratamiento especializado a las personas con discapacidad intelectual severa y profunda, quienes poseen determinadas limitaciones en distintos ámbitos como el desarrollo del lenguaje oral, la autonomía personal, actividades escolares y adaptación a la vida social.

Yolanda me explica que las limitaciones varían en dependencia de las características personales y el nivel de afectación, por lo que es sumamente necesaria en todos los casos la intervención del personal capacitado para el logro de una atención adecuada y la consiguiente evolución del paciente. De ahí emana la importancia social tan elevada que para la provincia de Santiago de Cuba posee la existencia de este centro, con servicios totalmente gratuitos y en consonancia con los principios humanistas de la Revolución Cubana. Definitivamente una de las obras loables de esta última.

Apunta la directora que la mayoría de los “niños” (como cariñosamente les llaman a los internos y semi-internos sin importar la edad, que oscila entre los seis y 56 años) poseen un lenguaje limitado al uso de formas simples de comunicación no verbal por lo que reciben una atención especial de defectólogos, logopedas y logofonoaudiólogos, lo que incluye una terapia recreativa donde se destaca el uso de la música.

“La función primordial de los “niños” se limita al aprendizaje de las actividades de la vida diaria y actividades básicas cotidianas como abotonarse y desabotonarse las ropas, tomar de un vaso, alimentarse con una cuchara y otras; por tanto, aquí también reciben una terapia ocupacional enfocada en enseñarles determinados hábitos y destrezas para el desarrollo de actividades vinculadas con el cuidado personal, aseo, vestido y alimentación”, argumenta Ávila González.

terapia ocupacionalCon todo ello comprendo que estos niños necesitan ayuda y supervisión constantes en sus programas escolares, lo que difícilmente puede conseguirse en una institución educativa común y lo que, a su vez, torna imprescindible su escolarización en un centro especializado como el América Labadí. La psicopedagoga Migdalia Guerra Sánchez se une al diálogo para detallarme aún más estas cuestiones:

“Los 232 trabajadores de acá cohesionamos nuestra labor en función de los niños. Así, sesionan aulas designadas con niveles de aprendizaje del 1 al 7, desde los objetivos mínimos a los máximos. En ellas se imparten disciplinas como Medioambiente y Capacidad para el Trabajo; en esta última aprenden las figuras geométricas, los grupos, las dimensiones, en correspondencia con sus capacidades. El plan es prepararlos lo mejor posible para cuando lleguen al último nivel hayan logrado una mayor independencia y que muchos consigan, por ejemplo, bañarse y vestirse solos, conversar y ser capaces de tomar una decisión.”

Me quedo con las sonrisas

Tengo la dicha de visitar, en compañía de Yolanda y de Migdalia, varios locales del centro donde se encuentran los niños realizando sus actividades diarias.

Primero llego hasta el salón donde funciona el servicio de Estomatología. Allí me encuentro con las licenciadas Yanel Guardia y Anaisa Castillo, quienes colocan toda la ternura posible en las pinzas y herramientas que emplean para revisar las cavidades bucales de los pacientes. Unos temerosos, otros más prestos, todos reciben un tratamiento profesional que les permite sonreír y hacerlo de modo más sano.

estomatologia america labadi santiago de cuba

A unos pocos pasos me mezclo en la terapia ocupacional, donde la defectóloga Auria Zenaida Martínez guía las manitas inquietas entre piezas de lego, tuercas y triángulos plásticos que manipulados y encajados se convierten, quizás, en castillos y torres altísimas elevadas en las imaginaciones de los párvulos.

juegos lego america labadi santiago de cuba

Pero no retumbó mi corazón más fuerte sino en el salón de terapia recreativa. El reproductor me halaba con los sonidos de “Vivir mi vida”, de Marc Anthony, y entré. Al instante me sacudieron las sonrisas, las palmas, los saltos desenfrenados, los gritos de alegría. Fui feliz al ver felices a los niños.

Magela Martínez, Ernesto Fuentes, David Zamora, Carlos Quiala… todos danzaban y compartían sus abrazos entre ellos y conmigo. Nadie dejaba de sonreír, yo sonreía mucho y los médicos, al parecer, me entendían.

Yolanda me comenta que los chicos han formado su propio grupo musical, que son fans de Waldo Mendoza y que ya muchos han interactuado con él, pues el talentoso artista, altamente sensibilizado con las funciones de esta institución santiaguera, ha separado filas especiales para ellos en sus conciertos en el Teatro Heredia y así lo hace en cada retorno.

terapia recreativa

Tomo todas las instantáneas que puedo aun cuando sé que ninguna logrará estampar el sentimiento que da vida a la sala. Se siente la armonía como la de una gran y unida familia. Es de hecho el América Labadí el hogar de todos ellos, la gran familia sustituta.

A minutos de mi partida logro conocer a Cristina Obregón. Ella es la madre de Yasiel García, uno de los niños del centro. Cristina trabaja la mayor parte de su tiempo como profesional de las estadísticas en la ciudad de Santiago de Cuba, pero todas las semanas visita a su hijo, lo abastece con besos, lo bendice y abraza. Me confiesa que lo adora y que le encanta el tiempo que pasa a su lado. Termina explicitando su gratitud intensa a los trabajadores del Centro Médico Psicopedagógico América Labadí Arce, quienes ofrecen, indiscutiblemente, atenciones y especial amor a su niño.

madre e hijo america labadi

Comentarios   

#1 Maritza Mora Ochoa 28-03-2016 10:11
Muchas personas solo observan desde afuera a sitios como estos. Entrar a una institución como el "América Labadí" es adentrarse en los recovecos del alma humana, con sus defectos, pero también con sus virtudes. Ahí tengo a un sobrino, su nombre es Diutman Carballosa Mora y lleva varios años. Mi sobrino ha instaurado una rutina diaria que nos exige en casa, cumple sus horarios, el tendido de la cama, el baño... Le enseñan y él a nosotros porque coopera en casa, en la limpieza, y hasta comparte amor. Gracias a este colega por detener su paso ante este sitio que, repito, muchos solo miran desde afuera.
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