Susana con 105 años echa sus pasillos

Categoría: Especiales
Escrito por MARÍA DE LAS MERCEDES RODRÍGUEZ PUZO
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centenariaSantiago de Cuba, mayo 30.- Susana Bell Rizo cumplió 105 años este 24 de mayo. Rodeada de familiares y amigos celebró otro aniversario bajo la dicha de la longevidad, se rió, conversó, recordó viejas anécdotas y al sentir la música echó varios pasillos, reviviendo una de sus grandes pasiones, el baile.

La anciana nació en 1910, en el poblado de Patrocinio del Palenque, Alto Songo. Sus padres eran campesinos, gente de monte muy humilde, y tuvo 24 hermanos, hoy le quedan vivas dos: Eleutelia de 100 años y Fidelia con 88.

“Desde la niñez trabajando hasta la vejez”, así describe su infancia. “No fui enfermiza, lavaba y planchaba, recogía café. Yo sola aprendí a coser, desbarataba la ropa, me fijaba por los cortes y las rehacía. Fui a la escuela y cogí el sexto grado, entonces bailaba mucho”.

A los 17 años conoció a Eugenio Armiñán, también campesino, con quien se casó y convivieron juntos 35 veranos. Susana lo ayudaba en la faena del campo, sembraba, desyerbaba y criaba reses y puercos.

Tuvieron 13 hijos, se le murió uno pequeño y otra falleció ya mayor, actualmente le quedan 11. El parto más difícil fue el de Milagros, la bebé venía de pie, se le lastimó el ombligo al nacer y se puso blanquita. Su hermana Eleutelia llevaba la pequeña al médico mientras ella se recuperaba.

Durante la lucha revolucionaria se le llenó la casa de rebeldes, les lavaba, planchaba y les daba comida mientras ellos velaban la carretera de Alto Songo. “Mi hijo mayor estaba chiquito, no tenía edad para la guerra y huía tras los rebeldes, siempre me lo viraban. Cuando creció fue dos veces a Angola”, recuenta. Luego albergó a los brigadistas de la Campaña de Alfabetización.

Esta longeva cose cubrecamas con aplicaciones, da las puntadas, aunque a veces necesita ayuda para enhebrar la aguja. Hace de todo, ve la televisión y fuma tabaco, desde que edad no se acuerda, dos o tres diarios, y lo mejor es que lo dice con una sonrisa: “No siento que me hace daño, en la última placa tenía los pulmones limpios.”

Hoy con 11 hijos, 26 nietos, 25 bisnietos y un tataranieto, Susana vive contenta de tener una gran descendencia y estar bien atendida y de salud. Vive en Laguna #313 entre 7 y 9, en el reparto Flores, donde se le puede ver moviendo los pies al escuchar música popular bailable.

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