El sopor en la noche debido al clima inclemente de Santiago de Cuba, incluso en las mañanas; en el horario pico las dificultades para finalizar el cocinado: en cualquier momento del día una interrupción a las actividades cotidianas, el trabajo, en sentido general, se paraliza con todo lo demás. Malestares cuando nos falta la electricidad.
Sin embargo, los 940 trabajadores de la Central Termoeléctrica Antonio Maceo Renté, así como las empresas que con esta colaboran, no cesan en su empeño a sudor y pulso para erradicar estas situaciones, buscando alternativas para los problemas. Entre otros, la obsolescencia de maquinarias y piezas.
El Director Técnico de la Central, Jesús Aguilar Hernández explicó a Sierra Maestra que: “Actualmente tenemos cuatro bloques listos para generar, así como para el servicio. Estos son los números 3, 4 y 6; se prepara para el arranque del 5. Hemos creado un sistema de aseguramiento de 24 horas para enfrentar las salidas y las deficiencias tecnológicas en el último período.
“Las limitaciones son de carga, y de potencia, las cuales se irán recuperando. La labor con otras entidades para el cumplimiento de este objetivo es imprescindible, para lo cual contamos con el apoyo, entre otras, de la Empresa de Mantenimiento de Centrales (EMCE).
“Nuestro objeto social es el de suministrar energía para el país. Venimos efectuando intervenciones necesarias y programadas para recuperar la carga y confiabilidad de los bloques, así como para la restauración normal de la electricidad en la provincia, que se ha visto afectada”, precisó.
Del esfuerzo entrelazado a otras entidades, Julio Antonio Nápoles Macías, Director de la Unidad Empresarial de Base (UEB) EMCE Santiago, refirió que: “Estamos preparando la intervención de mantenimiento en la Antonio Maceo 3, la organización de las fabricaciones en los talleres, y la ejecución de acciones en las averías de las unidades que están en servicio.
“Con 465 trabajadores, se distribuyen en equipos básicos de fuerza mecánica especializada altamente calificada para, entre otras acciones, la atención a transformadores, generadores, y las turbinas de vapor. Al resto del personal le garantizamos la capacitación y homologación, mediante el cual mecánicos y soldadores reciben cursos de nivelación.
“Hemos sido capaces, gracias a estas fortalezas, de arreglar dos unidades en 24 horas, con turnos de trabajo ininterrumpidos. Otros clientes que cuentan con nosotros son las Fábricas de Aceite, Soya, Cuba Ron, Gas, Parenteral, y la de Moa”, destacó.
Otros organismos, además de la EMCE, que contribuyen con esta misión son la empresa de la construcción ECOY-11, y otras de mantenimiento de la pintura y acabado.
En los talleres, codo a codo
Distanciados por máquinas fijas donde se dedican a actividades de detalle, esas que sustituyen importaciones, avanzan las horas para estos obreros, divididos en dos grupos de brigadas, integrada cada una por 8 mecánicos. Unos dedicados a la Fabricación y reparación de piezas, y otros al Mantenimiento de las máquinas.
“El solventar las roturas, y crear suman el día a día”, así lo reafirmó Eduardo Morales García, Jefe del Taller de Maquinado.
Froilán Suárez Agüero es mecánico del Taller A de Tornería, quien compartió: “Estoy ahora reparando la pieza de un compresor, para el Servicio de la Planta. Hacemos otras desde cero para eliminar las averías. A la mano también le damos salida a un eje de circulación, el cual se coloca en el canal de circulación, para absorber el agua del mecanismo. Nos desempeñamos durante 12 horas”.
Tiempo que no crispa ni siquiera las manos de una fémina, ante la misión social de satisfacer las necesidades de la sociedad, dentro de la cual se encuentran sus familias que los esperan en el hogar.
En ese sentido, Mayra McCalla Irsula, Directora de la UEB de Mantenimiento contó su experiencia: “Estamos enfrascados en la preparación del mantenimiento de Antonio Maceo 6, una vez que se recupere el sistema con la entrada de la Termoeléctrica de Matanzas y Felton que ya están en las etapas finales de puesta en marcha.
“Nos encontramos inmersos en una avería, con varias unidades en servicio, en función de lograr hoy la solución de todos los problemas y garantizar el bienestar del pueblo. Velamos por las 4 unidades generadoras de 100 megawatts y sus áreas adyacentes: petróleo, ósmosis, desalinizadoras, electrólisis, todo...
“Desde que me gradué en el año 1988 estoy acá, con más de 30 años de servicios en la planta, transitando por la ruta promocional”, reafirmó. Graduada en Ingeniería en Control Automático comenzó en los talleres, y aún prefiere el overol, y las gafas de soldadura.
Atiende los 5 talleres, y los departamentos de Informática y Comunicaciones para la realización de todos los tipos de mantenimiento: preventivo, planificado, de averías e imprevisto.
“Iniciamos 7:30 a.m, pero la hora de salida no existe; estamos tranquilos cuando todas las unidades se encuentran en perfecto estado, en tanto no hay descanso”, dijo McCalla Irsula.
Los riesgos de la profesión no son pocos, y Leandro Leyva Laporte, Jefe de Brigada de uno de los talleres de la Termoeléctrica con más de 30 trabajadores sabe de esta realidad: “Es una labor de cuidado. No sólo nos protegemos de la Covid-19, créeme, la meticulosidad y la disciplina es tan importante como las mascarillas para prevenir al coronavirus.
“En particular, aquí hacemos conductos para sacar los gases por la chimenea, y puertas corta fuegos, colocadas en el cuarto de cable para que, en caso de un incendio, que las llamas no lleguen hasta los cables”.
En un recorrido donde el ruido ensordecedor de los equipos se mezcla con la admiración para estos rostros endurecidos por el sol y el vapor de los gases del ambiente. Así se observa el Taller del Sistema de Regulación, del eje A al B, hasta la posta; la Sala de Máquina, el Control de Centrales, las casetas de operadores...
El primero nos recibe con Greivis Bolerí Rodríguez, que con 13 años de experiencia, es mecánico C en la Turbina. En esos instantes se encontraba al frente de los ventiladores del transformador. “Por el déficit de electricidad de estos días hemos estado haciendo las cosas hasta bajo lluvia, y a la espera los pocos minutos que estamos en la casa para que nos vuelvan a llamar a trabajar”.
Entre instrumentos de medición, cambios, empaquetadoras y juntas, válvulas de cuellos, de recalentamiento, juntas, nos sentenció el por qué este colectivo es digno de respeto, tanto como el pueblo santiaguero:
“Por la mañana uno está aquí pensando que a las 5 p.m la jornada termina, pero de momento aparece una avería y hay que solucionarla, y nos hemos ido a las 11 p.m, pero hay que sacar adelante la electricidad en Santiago de Cuba, por todos. Nuestras familias ya saben dónde estamos, y ustedes ahora también”.