“(...) El público es un enorme juez, revolucionario, pero exigente y a quien hay que satisfacer. La responsabilidad nuestra es luchar porque la calidad del producto que aquí se haga sea de la mejor posible.
“Nosotros debemos pensar cada día que trabajamos aquí, que estamos produciendo para que consuma nuestro pueblo, que es como decir: nuestros hermanos, nuestros padres o nuestros hijos, todo el pueblo de Cuba. Por lo tanto, la lucha por la calidad del producto es una lucha revolucionaria y de vanguardia. Y nunca se equivoque en pensar, que por el hecho de ser revolucionario se puede dar al pueblo un producto de mala calidad, eso sería atentar contra la Revolución” (1).
Proyección de Ernesto Guevara de la Serna, que refiere su incursión en cada uno de los aspectos socioeconómicos de la vida de una sociedad, como aquella donde contribuyó a su construcción. Razón por la cual la Universidad de Oriente de Santiago de Cuba dedica hace lustros una Cátedra en su honor.
De una parte del trabajo y la experiencia acumulada en este período, Cecilia del Carmen Álvarez McKitty, profesora del Departamento de Historia de Cuba de la Universidad de Oriente comentó a Sierra Maestra que:
“Esta iniciativa ya existía cuando llegué a la institución. Durante la universalización, incluimos a estudiantes de la carrera de Contabilidad y Finanzas para que vincularan trabajos de la figura del Che como Presidente del Banco Nacional.
“El Departamento de Marxismo-Leninismo asume una labor significativa con este objetivo. También hemos llegado a primarias y seminternados; en octubre se hacen concursos, se visitan a los infantes que realizan dibujos, efectuamos talleres, homenajes, se visitan enclaves históricos donde la personalidad estuvo, y se confeccionan poesías.
“Somos un total de 27 profesores. Te puedo decir que el humanismo e internacionalismo de Ernesto Guevara son el reflejo de una continuidad en la Historia de Cuba, de una tradición desde la época de los mambises. Él era un joven con sus ideas, que estuvo al lado de Fidel Castro, que bromeaba con Camilo Cienfuegos, y que murió junto a sus hombres.
“A nivel internacional constituye un paradigma para los jóvenes. Demostró, pese a su enfermedad, que no había límites para luchar por una causa justa, de ir a la guerra con todas las vicisitudes”, explicó.
En tiempos de pandemia, el proyecto ha extendido sus contenidos a grupos de redes sociales y a servicios de mensajería como WhatsApp, en los cuales se vincula la vida, obra y vigencia de esta personalidad con diferentes especialidades y carreras. Un referente, como tantos otros, de cuanto se hace por preservar la historia de un país.
Referencia
Frase tomada del libro “Concepción de la calidad en el pensamiento del Che”, de los autores Vicente R. Martínez Llebrez y Luis A. Sabadí Castillo, 2006, Editorial de Ciencias Sociales (Cuba), p.63