Michel Díaz Céspedes es un asistente judicial de la Sala Primera del Departamento Penal en el Tribunal Provincial Popular de Santiago de Cuba. A sus 26 años tiene claro que desea convertirse en juez una vez que concluya los estudios universitarios. Aún así, y mientras escala paso a paso en su profesión, ayuda a cumplir la ley desde las funciones que le competen y a pesar de los contratiempos ocasionados por el Sars-Cov-2.
"Durante el rebrote de Covid-19 en la provincia se ha incrementado nuestra labor debido al aumento de indisciplinas sociales, a las que, desde nuestro misión de administrar justicia, se les han tenido que dar una respuestas efectivas para preservar la salud de las personas y, en cierta forma, el desarrollo económico del país", dijo a Sierra Maestra.
"Nunca detuvimos las actividades judiciales, siendo superiores los resultados positivos obtenidos hasta el momento. Ningún trabajador del Tribunal se ha contagiado durante su labor ya que tratamos de cumplir todas las medidas sanitarias requeridas, demostrando responsabilidad ante los tiempos que corren.
"Recalcar que hemos respondido al llamado del gobierno a no detener los procesos judiciales y a desarrollarlos de forma coherente, preservando los presupuestos y requisitos de este y otros sectores".
¿Qué ha sido lo más difícil de este último año?
No puedo negar de que ha sido una etapa difícil con muchas limitantes, especialmente para el traslado de los trabajadores y porque algunas de las personas que forman parte importante en los actos judiciales no han podido estar por cuestiones personales complicando, en cierta forma, la actividad, más que nada por cuestiones organizativas. Pero nuestras estadísticas reflejan buenos porcientos debido al trabajo acertado. Aún se puede mejorar pero ya depende de cómo evolucione la recuperación del territorio con respeto a la pandemia. Sí estamos claros de que mientras las condiciones objetivas se nos permitan no detendremos las actividades judiciales.
¿Cómo se ha "comportado" el delito en los últimos meses?
"Todos los meses tratamos alrededor de sesenta casos devenidos actos judiciales. En nuestra Sala Penal procesamos robos, robos con fuerza, violencia y todo comportamiento que atente contra el patrimonio y la seguridad de los ciudadanos, lo que se trata de resolver de una manera justa y eficaz. Cuando una persona sale de su casa en la madrugada, por ejemplo, y decide internarse en la morada de otra persona incurre en varios delitos incluyendo la violación de medidas de sanidad. Puedo decir que ha habido un aumento de indisciplinas sociales y se han mantenido los robos y las conductas reprochables por los ciudadanos, algo que se evidencia en el elevado número de casos que procesamos diariamente, a los que se les ha dado mayor seguimiento. No es sencillo, conlleva movilización constante de personal (testigos, familiares, acusados en prisión), dependiendo de muchos factores externos.
"Por suerte, en esta estapa nos hemos apoyado mucho en las tecnologías. Aplicamos la toma de declaraciones a través de video-conferencias y otras variantes para no detener los juicios.
"Es válido aclarar que los casos leves de indisciplinas, violaciones de medidas de seguridad y de salud, o personas que no acatan la ley y no respetan a la autoridad, son procesados por el Tribunal Municipal y no por nosotros, esto es algo que tiende a confundir a la población", concluyó.
Precisamente, por el desempeño que durante el 2020 y parte del 2021 ha tenido Michel recibió la condición "Jóvenes por la Vida" que otorga la Unión de Jóvenes Comunistas, sobre la cual dijo sentirse orgulloso y agradecido. Él como tantos otros jóvenes del Tribunal Provincial de Justicia mantienen un vínculo permanente con las organizaciones políticas y de masas, contribuyendo al desarrollo de la actividad judicial santiaguera desde la integración.