“Esta enseñanza me enamoró”

Categoría: Especiales
Escrito por ODETTE ELENA RAMOS COLÁS
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Rosalina Ruiz CordovíRosalina Ruiz Cordoví ya no forma parte de la plantilla del Círculo Infantil “Adorable ilusión”. Con una trayectoria maravillosa como educadora, esta trabajadora vanguardia con excelentes resultados en la calidad de sus alumnos, en concursos de habilidades, en trabajos de Fórum, se vio obligada a jubilarse a causa de una enfermedad del corazón.

“Me detectaron la miocardiopatía dilatada en el 2014, pero seguí trabajando porque los niños son mi razón de ser. Desde pequeña soñaba con ser maestra y al terminar mi noveno grado, con 14 años opté por el magisterio y realmente noté que no podía ser otro mi rol. Por eso aquí estuve hasta el 2018 cuando la falta de aire era tan intensa que tuve que jubilarme”.

Niños y niñas del Círculo Infantil Adorable Ilusión del Nuevo Vista Alegre de Santiago de Cuba desarrollando sus actividades programadasNo le quedó otra alternativa, su salud le impedía cumplir con el rigor del día a día atendiendo, cuidando, instruyendo y educando a pequeños de 0 a 6 años, quienes tienden a ser muy inquietos y curiosos, aunque desbordantes de amor y ternura hacia sus “seños”. Sin embargo, Rosalina no ha podido alejarse por completo de su vocación.

“Hoy me siento bien, he tenido que hacer cambios en mi vida para poder lidiar con las enfermedades que me aquejan, pues además del corazón también padezco de diabetes. No obstante, para lo que el círculo me llame estoy dispuesta y en mi casa también ayudo a los vecinos del barrio que acuden a mí para que repase a sus niños de preescolar, segundo, cuarto y quinto grados. Así acomodo mi horario para continuar ejerciendo esta profesión que es mi vida.

“Extraño muchísimo estar en el círculo infantil, porque esas primeras edades son maravillosas: ahí es donde el niño comienza a conocer, a crear vivencias, imita al adulto, adquiere conocimientos, habilidades, pensamiento… Entonces nosotras como educadoras, como maestras, somos ejemplo de manera que el niño tiene que captar lo bueno.

“En la Primera Infancia el juego tiene un papel fundamental, es la forma que los niños más pequeños tienen para aprender mejor; ellos desempeñan diferentes roles y una tiene que ponerse en sus zapatos como una infante más: a veces somos los pacientes, o los clientes de una peluquería, incluso dormimos a los muñecos jugando a “la casita”. Pero es así como el niño va apreciando su medio ambiente y conociéndolo.

“También tenemos las actividades programadas donde uno enseña el sonido de los animales para que puedan identificarlos… en preescolar empiezan los análisis fónicos que resultan fundamentales para que el pequeño perciba las vocales y las consonantes, se le introducen las matemáticas sencillas con la comparación, descomposición de conjuntos…, y ahí está la base para los grados posteriores”.

Niños y niñas del Círculo Infantil Adorable Ilusión del Nuevo Vista Alegre desempeñando juegos de roles. Santiago de CubaDe esta manera Rosalina Ruiz Cordoví, hizo patente su tránsito por todos los años de vida y por varios círculos infantiles. Años de labor en los que se sintió feliz y satisfecha porque fue reconocida en disímiles ocasiones por su trabajo y esfuerzo.

“Me encantaba enseñar y todavía de algún modo me siento vinculada a la institución y a la educación de manera general. Para los niños trabajamos porque ellos son los que saben querer, como decía José Martí, y mi razón de ser era el resultado académico de los que estuvieron bajo mi tutela”, comentó Rosalina visiblemente emocionada y finalizó diciendo:

“Esta enseñanza me enamoró… y ya sé que no se puede, pero si se pudiera me reincorporaría al instante sin dudarlo”.

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