Más de 50 años de labor convierten a Miguel A. Gaínza en un referente del periodismo santiaguero.Su experiencia en la radio, la prensa escrita, y su entrega al sector cultural, le han permitido ganarse el respeto del gremio en la provincia.
“Todo el conocimiento humano es cultura, y su desarrollo a lo largo del tiempo ha sido la vía para enriquecer la existencia del hombre. El Partido Comunista, el marxismo-leninismo y el ideario martiano abogan por el mejoramiento humano; entonces, he tenido que reflejar esa labor en todos los ámbitos, no solo en el artístico o intelectual.
“Cada vez que enfrento una tarea como militante del Partido o como periodista, tengo la sensación de que es la primera vez que lo voy a hacer, por tanto, siempre es algo nuevo; algo por cumplir”. A pesar de esta dedicación, confiesa que por cuestiones generacionales no comenzó su labor militante cuando hubiese deseado.
“No recuerdo haber sido pionero: estaba pasado de años. Ni pertenecí a la Unión de Jóvenes Comunistas, pues entonces me faltaba madurez, una palabra que me acompañó más tiempo del debido. Era apenas un estudiante de secundaria básica cuando leí sobre las Organizaciones Revolucionarias Integradas y luego sobre el Partido Unido de la Revolución Socialista, devenidos Partido Comunista de Cuba.
“No tenía una gran formación ideológica, pero estaba claro de que en esas organizaciones se resumía la vanguardia de quienes defendían la Revolución”, asegura que no hubo una tarea, en cualquier sitio de la entonces provincia Oriente, a la cual no se entregara con decisión, desde movilizaciones hasta labores productivas.
En 1969, mientras ejercía el oficio de carpintero ebanista, un Curso de Corresponsales convocado por el ‘Sierra Maestra’ motivó al joven Gaínza. Al graduarse, con casi 18 años, pasó a formar parte del colectivo del periódico, Organo Oficial del Comité Provincial del Partido en Santiago de Cuba, donde aún permanece.
“Trabajaba a la par del más sobresaliente; estaba identificado hasta la médula con la Revolución y sus dirigentes, que eran un paradigma para mí. Pero era joven y porfiado: me gustaban, y aún me gustan Los Beatles y los carnavales. Suficiente para decir que no tenía la madurez necesaria. Eran otros momentos.
“Cubrí el trabajo de algunos que estudiaron en la Universidad y se hicieron Licenciados, yo aún no lo era. Así pasé casi 20 años, escribiendo, y aquí estoy más de medio siglo después entregado a la labor del Partido, del cual integro sus filas desde 2003, siempre en defensa de la Revolución”, asegura.
En estos años no faltan los recuerdos, las anécdotas especiales, incluso aquellas más audaces. “No hay espacio suficiente para insertar las experiencias y los momentos inolvidables en mi labor periodística, de todo he vivido, he sufrido y he disfrutado. He sido siempre un periodista polémico, ante quienes no cumplen cabalmente las tareas que les asigna la Revolución.
“Si no estás dispuesto a ser un buen trabajador, mucho menos puedes ser un buen militante. Me he disciplinado en cuanto a las reuniones, fuera de eso, el tránsito a la militancia pasó inadvertidamente porque sigo igual: trabajo, trabajo, y más trabajo. Más revolucionario cada vez.
“El Partido y sus militantes han evolucionado junto con nuestra sociedad. Hemos sido lo suficientemente inteligentes para atemperarnos a cada situación, sin desviarnos nunca de la línea recta”, afirma convencido.
Tras una vida dedicada a la prensa y a la Revolución, Miguel A. Gaínza disfruta de numerosos reconocimientos, que lo distinguen como orgullo del Sierra Maestra. “No hay mejor ideología que predicar con el ejemplo. Trabajar sin descanso, sin mirar horarios ni condiciones. Amar y ceñirnos a lo que nos legaron Martí y Fidel”. Son estas las razones de su entrega.
Comentarios
Para ti, Gainza, un fuerte abrazo y felicitaciones por estar de plácemes en estos días de heroico y revolucionario Congreso.
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