La impronta de la destacada epidemióloga María Iluminada Orozco González, siempre será recordada por sus compañeros y alumnos, quienes hicieron un homenaje póstumo a la ilustre profesora que falleciera el pasado 27 de febrero del presente año, a los 73 años, en Santiago de Cuba.
Graduada en medicina en 1971 realizó su servicio médico social en la región Palma Soriano donde trabajó como directora del Hospital Esteban Caballero y luego en el policlínico de Dos Ríos. Luego trabajó como directora del área de salud 30 de Noviembre con resultados satisfactorios, allí inició sus estudios sobre la Lepra en Santiago de Cuba, campo en el cual realizó aportes significativos a nivel local y nacional.
Graduada como especialista de epidemiología en 1981 realizó amplio trabajo en el municipio de Santiago de Cuba, en especial en el campo de las enfermedades transmisibles de forma particular en el control de infecciones de transmisión sexual y el Sida, la Lepra, además en el control de situaciones epidémicas complejas como brotes de fiebre tifoidea, dengue, cólera y neuropatía epidémica, obteniendo el segundo grado de la especialidad en 1999.
La profesora Orozco trabajó como docente en la Facultad de Medicina Nro. II, llegando a ser jefa del departamento de salud durante 10 años, alcanzando la categoría superior de profesora auxiliar y de profesora consultante en el 2007.
Coordinadora de las maestrías en el ISCM de 1995 a 1999. Tuvo un destacado desempeño como miembro de tribunales estatales y de promoción de categorías docentes y en su labor internacional se destacan las relaciones con universidades de México y Venezuela. Miembro titular de la Sociedad Cubana de Higiene y Epidemiología, siendo miembro de la Junta de gobierno de esta en la filial de Santiago de Cuba.
Master en Salud Pública, la profesora Orozco se distinguió en los aportes teóricos y prácticos de la salud pública, autora de varios artículos científicos en revistas nacionales e internacionales, co-autora de libros de textos de epidemiologia avalan su labor científica e investigativa.
Fue tutora de más de 40 trabajos de terminación de residencia de epidemiólogos, máster en enfermedades infecciosas, salud pública y atención primaria en salud, ganando el respeto y la admiración de sus alumnos y compañeros de trabajo.
Esta destacada profesional se mantuvo activa hasta el momento de su muerte, y ostentaba entre otras condecoraciones las Medallas de la Alfabetización, XL Aniversario de las FAR, Pitti Fajardo, Distinción por la Educación Cubana, la Pepito Tey y la Placa conmemorativo LV Aniversario de la Escuela de Medicina de Santiago de Cuba.
El pasado viernes 5 de marzo el Capítulo provincial de la Sociedad Cubana de Higiene y Epidemiología, la dirección provincial de Salud y del Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y microbiología y una pequeña representación de colegas de la respetada profesora realizaron un homenaje póstumo a su figura en el salón de actos del Hospital Oncológico Conrado Benítez de esta ciudad, durante el cual se dio lectura a emotivos mensajes enviados por el Dr. Héctor Terry Molinert, la Dra. Silvia Martínez Calvo y la Dra, Blanca Terry Berro, Presidenta de la Sociedad Cubana de Higiene y Epidemiología.
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