¿Qué encierra tus maneras que no sea majestuoso? Eva que difundió la estirpe, dotando al mundo con magia, pura y peculiar.
No es figura delicada, es poder que prepondera en muchas sociedades. Convertida en ley, estado, directriz de vida; muestra de crecimiento que sobrepasa inconvenientes.
Se piensa en "mujer" sin pensar en dolor. Con madres en "Plaza de Mayo" enfrentando tiranías; domando dictaduras; transformando pueblos a ritmo de revoluciones. Desdibuja la realidad una silueta frágil y solapada, y la visten de emancipación e independencia. En tiempos agitados, una fémina es guerrera por sus hijos y allegados. Protagoniza cambios y los extiende, capaz de mucho, capaz de más.
Ciertamente, es la imperfección más perfecta. Sueños que, ante adoctrinamientos, se han cumplido. Sueños de libertad y sentido.
Los años se vierten en cada una de ellas, haciéndolas superiores y capaces. No hay oportunidades ni anhelos que no superen con grandes espectativas.
Mujer es madre, diosa ante la mirada de los hijos. Es el sacrificio por su decendencia, justo después del dolor de un parto. Nueve meses de malestar y toda la vida de convalecencia, una preocupación amorosa.
No hay país sin mujer. Sonrisa pulcra que engalana las noches, y los días. Acaricia los sueños con la mejor disposición, a pesar de los pesares, a pesar de los dolores. Su vida es imagen que perdura, ante tempestades y triunfos. Presencias que se agradecen. Gracias por sus sueños de grandeza. Gracias por los mimos de cariño; gracias por la fuerza, por inundar las jornadas "con arte y rumba", con placer de clase, con lo mejor de ti, mujer.