Saber que algunos compañeros de trabajo fueron positivo a la Covid-19 fue una noticia triste para ella. En ese momento ni siquiera pensó que formaba parte de la lista de contactos, y que lógicamente debería aislarse.
“Fueron días muy difíciles, estaba preocupada por la evolución de mis compañeros, y a la vez la incertidumbre de ser yo positiva o no, no podía ni dormir. La espera de un primer resultado del PCR, luego el segundo... pensaba en mis hijos, en mi familia, en todas las personas a mi alrededor, en todo lo que vendría de resultar positiva”, comenta Marbelis a la prensa.
En su diálogo, destacaba la importancia del distanciamiento físico y de las medidas de higiene, el lavado frecuente de las manos, el uso del nasobuco.
“Fueron días muy tensos, y aunque soy de las personas que extrema las medidas, uno nunca sabe, siempre queda la duda, y la posibilidad de haberte contagiado no sale de tu mente. Por eso la necesidad de cumplir con los protocolos establecidos para evitar la propagación.
Sin embargo, no todos han tenido su suerte. Para otros la experiencia ha sido muy diferente, y ni siquiera han tenido la posibilidad de contar la historia; otros aunque han vivido para contarlo, lamentan no haberse cuidado lo necesario y así evitar haber pasado por tan desagradables momentos.
Alexis Ricardo Sanz, es positivo a la Covid-19, con patologías que bien pudieran complicar su cuadro de salud.
“Recibir la noticia te paraliza. Es un momento difícil y la primera sensación es de temor, y más en mi caso que soy diabético, obeso...
“Luego llegas al hospital y aun cuando la incertidumbre es muy grande, tengo que destacar el apoyo de todo el personal médico, la confianza que te brindan, el apoyo psicológico, además de las atenciones.
“No todos han evolucionado favorablemente como yo, y aun así les confieso que no es fácil. Los retrovirales son muy fuertes, y hay que combatir los efectos. Por mí y por los que no han tenido la suerte de una evolución como la mía, el consejo es que por favor se cuiden, nada es más importante que la salud y esta enfermedad tendrá su fin, y para ese momento tenemos que estar vivos”, afirmó.
En las palabras de Ricardo Sanz hay una carga importante de esperanza, agradecimiento, pero también de preocupación. Hizo referencia a todas esas personas indisciplinadas, que aun viviendo la enfermedad, no son conscientes de los peligros.
Santiagueros, cubanos, cuidémonos, por ti, por mí, por nuestros niños, jóvenes y ancianos. La enfermedad nos demuestra segundo a segundo que todos somos vulnerables.