El oficio no impide el civismo
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- Categoría: Especiales
- Escrito por Nazín Salomón Ismael / Foto: Del autor
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No han sido pocas las historias que escuché durante el 2020 sobre hombres y mujeres, ciudadanos del pueblo, que de alguna forma contribuyen a enaltecer la solidaridad cubana. Profesionales de todos los sectores; estudiantes; amas de casa...en los lugares menos esperados, y en otros acostumbrados.
Precisamente, antes de concluir el año, pude conocer a Adolfo José Gutiérrez Almira, agente de seguridad aduanera en la Técnica Canina, por diez años. Una sencilla entrevista que no se hizo esperar.
Lo subjetivo en la objetividad de su trabajo
"En la Aduana he encontrado un régimen de disciplina muy necesario para el trabajo. Además, ayuda a formarnos como personas de provecho, desde jóvenes. Durante estos años he alcanzado varios méritos y reconocimientos como el Sello de Honor Aduanero, por la buena trayectoria y conducta.
"Mi labor consiste en proteger los canes que se encargan de detectar drogas y explosivos, parte fundamental en la seguridad de frontera, por lo que es una inmensa responsabilidad; esos perros son la razón de ser de nuestra institución.
Agente de seguridad y donante de sangre; confluencias
"La primera donación de sangre que hice fue hace veinte años, a un pariente que necesitaba una operación. En aquel tiempo no eran tantos los donantes como ahora, así que decidí colaborar. A partir de entonces, desde el año 2000, mantengo el vínculo con el Banco de Sangre, y me enorgullece poder hacer algo tan humano. Hace cinco años fui reconocido por el Ministro de Salud Pública por tener 75 donaciones de sangre.
"Ha sido un gran alivio tener el apoyo constante de mi familia. Mi esposa, y dos hijos siempre atentos a la salud y bienestar, tanto físicos como mentales. No es menos cierto que mi oficio es agotador la mayoría del tiempo, pero gratifica, y eso es algo que resalta nuestro colectivo y directivos.
Mensaje a las nuevas generaciones
"Pido que se sumen más jóvenes a las campañas de donaciones, son vitales para preservar vidas. En este año hemos percibido lo importante hasta de la más mínima ayuda que se le pueda ofrecer a otro ser humano. Yo seguiré donando hasta que la salud me lo permita. Tengo 52 años y cada día reafirmo que esta acción, quizás no tan simple para algunos, puede marcar la diferencia de una persona".


