A uno lo conozco hace varios años, y sé de su posición revolucionaria, un hombre que empuja y arrastra al resto de sus compañeros, con un gran sentido de pertenencia por lo que hace y siempre buscando qué hacer a favor de los más necesitados; como él mismo dice sin temor ni complejo: “Estudié en una escuela especial y luego me incliné por el deporte de lucha, y llegué a formar parte del equipo nacional, el que tuve que abandonar por una lesión deportiva.
“Siempre digo a quien me pregunta que gracias a la Revolución y a Fidel soy alguien en la vida. A veces me pregunto qué hubiera sido de mí si la Revolución no hubiera Triunfado.
“Como soy agradecido trato de dar lo mejor de mí al proyecto que estamos construyendo los cubanos hace más de 60 años, no queremos ayuda de nadie, nos vamos a desarrollar con nuestros propios esfuerzos.
“No podemos esperar que el Estado nos lo dé todo, hasta ahora y aunque con limitaciones siempre nos dio lo necesario para vivir y más, ahí está el sistema de Salud que disfrutamos, que para nosotros es gratuito, pero el Gobierno invierte grandes sumas de dinero para mantener los servicios de Salud Pública.
“Todos los cubanos tenemos derecho a la educación hasta la Universidad de manera gratuita, el que no estudia y construye su futuro es porque no quiere.
“Es cierto que hay necesidades, con la Covid-19 han arreciado, y nos faltan productos de primera necesidad, el transporte está crítico, pero sabemos también que nuestros dirigentes trabajan para que el pueblo mitigue esas necesidades.
“Aquí nadie se queda sin comer, aunque sea un pan tiene seguro, nadie vive en la calle en pobreza extrema, porque el sistema social no deja desamparado a nadie, en qué país a los viejitos se les cocina y se les vende por un precio módico los alimentos.
“Los contrarrevolucionarios no quieren ver las cosas buenas de Cuba y dan una imagen que no es al mundo, pero les digo que no se confundan ni se equivoquen que aquí hay un pueblo dispuesto a defender la Revolución.
“Que sepan que no vamos a dejar que cojan la bandera y la ofendan, porque hasta nuestros mártires van a defender esta Revolución que se hizo a machete, arma y sangre derramada por quienes querían una Cuba Libre”, así piensa, como lo llaman sus compañeros y amistades Silvano.
Al otro me lo tropecé en una actividad que se realizaba por el Día de los Derecho Humanos nada más y nada menos que en uno de los hogares que hay en Santiago de Cuba, dedicado a los niños sin amparo familiar.
No podía imaginar que ese hombre de mediana estatura y fuertes músculos, sencillo, callado y que por encima de su ropa se ve su humildad, es una gloria del deporte cubano, quién me iba a decir que sin proponérmelo, lo conocería y me diera la oportunidad de entrevistarlo, nada, que como dice Eddid Mazola, conductora del programa 23 Y M la vida está cargada de detalles.
No me dio ningún problema para que accediera a conversar conmigo y conocer de sus logros y éxitos, y saber de su quehacer en la actualidad y cómo sigue defendiendo a su país, no desde el tatami, pero sí en el día a día.
Mi interlocutor es Raúl Martínez, quien se desempeñó en su vida deportiva en la Lucha Greco, convirtiéndose en dos ocasiones campeón del mundo, dos veces campeón centroamericano, cinco veces en los panamericanos, entre otros lauros.
En la actualidad se dedica a la enseñanza de ese deporte en el concentrado pioneril, donde ya cosecha éxitos, y el equipo que dirige se ha coronado por 14 años en la cima a nivel nacional.
“En mi tiempo libre colaboro con los compañeros de la sección sindical de la Alimentaria; ellos tienen limitaciones con el transporte, lo apoyo con mi carro particular y de manera gratuita para que como éstas puedan realizarse.
“Es una iniciativa muy bonita la de pensar en esos niños, que están privados del amor familiar y hacerles la vida feliz, más en un día tan significativo como el dedicado a defender los Derechos Humanos. A qué pequeño no le gusta las fiestas infantiles y como ellos mismos han dicho es un cumpleaños por sus derechos a ser felices.
“Yo he tenido la oportunidad de recorrer el mundo, y en ningún país he visto tanta preocupación para que los niños sean felices y crezcan en un medio adecuado a su edad, es duro ver en otros lugares como trabajan a muy corta edad para ayudar en el sustento de la familia, aquí no sucede eso porque la educación es gratuita y obligatoria para todos.
“En estos momentos en que un grupo de delincuentes, sí delincuentes sin principios ni ideales, a los que solo les interesa el dinero, quieran desestabilizar el país, pero no lo van a lograr porque los revolucionarios les vamos a seguir dando tángana en cualquier lugar que intenten asomar la cabeza.
“El cobarde existe en todo el mundo, sigo los ideales de Fidel, y estoy en el lado de los valientes”, concluyó esta gloria deportiva que podía en estos momentos estar ‘amasando’ millones y se quedó aquí junto a su pueblo apostando por un mejor país.