"Vamos a establecer un sistema de vigilancia revolucionaria colectiva. Están jugando con el pueblo y no saben todavía quién es el pueblo; están jugando con el pueblo y no saben la tremenda fuerza revolucionaria que hay en el pueblo".
Era el 28 de septiembre de 1960, frente al antiguo Palacio Presidencial hoy Museo de la Revolución, cuando se escucharon varias explosiones que dieron paso a estas palabras pronunciadas por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. Los CDR fueron creados esa misma noche al término del discurso, nacían los primeros Comités de Defensa de la Revolución, organización que seis meses y varios días después desarticularía a los elementos que pretendían servir de quinta columna a la brigada mercenaria derrotada en Playa Girón.
Nos encontramos a pocos días del aniversario 60 de la creación de los Comités de Defensa de la Revolución y Sierra Maestra entrevistó a Amador Céspedes Scott de 81 años el cual es fundador de los CDR.
¿Qué usted recuerda de la primera etapa en la que se fundó esta organización?
Recuerdo la responsabilidad con la que los vecinos del barrio hacíamos la guardia cederista, el celo con que vigilábamos la bodega y la carnicería además de cómo nos levantábamos los domingos que tocaba realizar el trabajo voluntario.
En los últimos tiempos se han perdido la guardia cederista y los trabajos voluntarios ¿A qué cree usted que se deba?
No creo que se haya perdido totalmente ya que todavía hay vecinos que cumplimos con las tareas cederistas debido a que hemos vivido antes y después del triunfo de la Revolución y conocemos de la importancia de las guardias cederistas.
¿Qué importancia cree usted que tengan los Comités de Defensa de la Revolución para mantener la Revolución y las conquistas alcanzadas?
Los CDR son la vanguardia de la Revolución y sin esa organización que nos permite estar vigilantes y combativos volveríamos a los tiempos en los que se hacían sabotajes en lugares públicos y se perdería todo lo que tanta sangre nos ha costado. Yo estoy agradecido con la Revolución porque antes de que triunfara los negros no teníamos oportunidades y éramos discriminados.
Para Sierra Maestra fue un placer conversar con Céspedes Scott quien mantiene vivo su fervor revolucionario y en unos pocos minutos de entrevista nos hizo recordar la importancia de los Comités de Defensa de la Revolución para mantener las conquistas alcanzadas.