“Arte bajo las olas” que une a España y a Cuba: Inmersión en la historia + Fotos
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- Categoría: Especiales
- Escrito por M.Sc. Miguel A. Gaínza y el Dr.C. Vicente González
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Es especialmente interesante para cualquier persona conocer de algún modo, cómo se desarrollaron los acontecimiento de la famosa Batalla Naval de Santiago de Cuba, el 3 de julio de 1898, entre las escuadras de España y la norteamericana, que tuvo lugar incluso a la vista del Castillo San Pedro de la Roca, fortaleza ubicada en el morro que domina la angosta entrada de la rada de la ciudad.
La expectación aumenta, si a lo precedente Ud. suma que a lo largo de más de 100 kilómetros, en diferentes sitios del litoral de Santiago de Cuba, se encuentran vestigios de los buques de la marina ibérica, hundidos durante el combate.
¡Qué decir, entonces, si son españoles quienes observan una bien montada muestra fotográfica de parte de aquellos hechos históricos, y más aún: si la exhibición tiene lugar precisamente en España!
A pesar del antagonismo entre los patriotas independentistas cubanos y el ejército colonialista español, desde tiempos pretéritos, en la urbe santiaguera ha prevalecido la admiración hacia aquellos valientes marinos y oficiales que dirigidos por el Almirante Cervera, y a pesar de conocer la superioridad tecnológica de los navíos norteamericanos, dejaron a un lado el resguardo de la bahía, salieron a mar abierto y sucumbieron heroicamente cuando sus barcos uno tras otro fueron echados a pique, ante una cadencia y alcance de fuego superiores.
Parte de esa historia tan bien conservada en Santiago de Cuba, y muy bien documentada y graficada, estuvo en forma de exposición durante septiembre, en la ciudad de Castropol, Asturias, España. Fue una muestra que se convirtió en el principal acontecimiento sociocultural de esa localidad asturiana.
La expo, dedicada a la protección del patrimonio sumergido y la conservación de los ecosistemas marinos, de los que los españoles también son acreedores, celebra, además, el aniversario 70 del ingreso de Cuba a la Unesco.
El sentimiento de pertenencia, el arraigo a su patrimonio y a los valores del hombre de sus promotores, hicieron que esta costera ciudad del Cantábrico, cuna del ilustre marino, científico y letrado Fernando de Villamil Fernández-Cueto (1845-1898), hiciera justicia histórica con el también creador del “destructor” y que entregó su vida, casi a modo de ofrenda, el 3 de julio de 1898 en el desigual combate de Santiago de Cuba, frente a la escuadra yankee.
A la muestra de la serie “Arte bajo las olas” se sumaron artistas de Cuba y Europa con más de 50 exponentes: pintura, fotografía, escultura, cerámica, grabado, audiovisuales y música. Se destacaron óleos pintados bajo el mar, con diferentes formatos, en extraordinarios sitios del patrimonio natural y los más inverosímiles escenarios arqueológicos, tachonados de corales multicolores y vida marina. Sus creadores: el catalán Alfonso Cruz y el santiaguero Vicente González.
El pintor Reinaldo Villamil dejó su traza también en la sala principal del auditórium del Casino, complejo cultural de la ciudad donde se inauguró la muestra. Con sus lienzos de gran formato que reflejan históricos combates navales: Trafalgar, La Toma de la Habana por los Ingleses, Santiago de Cuba en 1898, dejaron huellas en los espectadores de la norteña ciudad, visitantes y turistas que acudieron los días de exposición, entre ellos, niños de los colegios y centros estudiantiles aledaños, quienes recibieron particular atención por parte del Comité Organizador.
El arte volumétrico de los artistas Xiomara Gutiérrez, ceramista, y el pintor y fotógrafo submarino Vicente González, se manifestó con el conjunto “Manos Azules” (blue hands) que recrea el emerger de diestras y siniestras de lo más profundo de azules ánforas esmaltadas y estampadas con relieves y filigranas marinas, que metaforan los océanos con exponentes del patrimonio subacuático, conglomerados de proyectiles de Máuser, herrajes de la arboladuras, instrumentos de navegación, cubertería de los pecios, cerámica de cocina, ánforas, canecas y damajuanas... Valores reflejados en la voluntad humana y su traza cultural a través de los siglos evidencian su necesaria salvaguarda y legado a las futuras generaciones.
La muestra museográfica a cargo de Teodoro Rubio (Terrassa, España), contó con verdaderos valores y exponentes originales de las diferentes épocas de referencia, procedentes de los sitios arqueológicos: atuendos y distintivos de combate, armas de fuego, sables de reglamento, bayonetas, mapas y documentos de altísimo valor patrimonial se sumaron a otros elementos del patrimonio subacuático: compases, correderas, alidadas y otros medios de navegación, objetos de las tripulaciones y la oficialidad como tinteros, plumas, hebillas, botonaduras... Cada pieza como reflejo vívido de los buques y sus históricos protagonistas, estampados con las huellas del combate, las profundidades, la naturaleza y el tiempo.
Una conexión fotográfica submarina con el arte contemporáneo y las historias sumergidas, hacen que Vicente González y Noel López enlacen con imágenes, la creación con la realidad palpable a decenas de años, y se sumerjan en las aguas de dos continentes, recorriendo cada obra en los espacios expositivos.
Este extraordinario y singular ambiente marino cierra con la música del afamado compositor y pianista Frank Fernández, que al efecto de la muestra, deja inundado los espacios marinos con acordes que inusualmente trasladan a las profundidades.
La inauguración de la exposición estuvo precedida por un encuentro oficial en la sala de conferencias del Ayuntamiento, con la presencia del concilio de Castropol, presidido por su alcalde, y la asistencia de importantes instituciones culturales, científicas, empresariales y políticas de la región, además de la prensa que dio seguimiento al acontecer del programa durante los días de la expo.
Todos disfrutaron de la premier de un documental de las productoras Mundo Latino y Arte Santiago, con imágenes inéditas de los sitios arqueológicos, los pecios, y con particular sorpresa y asombro de los asistentes, las imágenes de los restos del “Furor”, destructor en el que perdiera la vida en 1898 su insigne inventor, ilustre hijo de la ciudad.
Una visión sobrecogedora conforman las calderas, amasijos de tolas retorcidas de cubierta, mamparos, cables, pescantes, cañones de tiro rápido, ¡el puente y parte de la arboladura! Y por demás... silencio; silencio en el azul escenario, y como testigos, a más de 120 años de reposo en el fondo del mar... pólipos coralinos, poliquetos, gorgonias, esponjas... es la fauna sésil acompañada de pececillos multicolores que han hecho su hogar del entramado de los restos del buque.
Ante invitados, la dirección de la municipalidad y los organizadores de la muestra, las intervenciones inaugurales –todas motivadas por las impactantes imágenes de historias sumergidas— hicieron de la apertura de la exposición un verdadero coloquio.
Así, por ejemplo, Francisco Vinjoy, el alcalde, y la concejala de cultura, Miriam Moya Villar hablaron sobre la muestra y su “trascendencia para la ciudad”; José Castellano, Sandra Menéndez, y Luis y Covadonga López Cotarelo, es decir, los del comité organizador, trataron “Peripecias del milagro”; el pedagogo Ignacio Castellano (Nacho) habló sobre “Educación y patrimonio”; Alfonzo Cruz, artista plástico reveló cómo “Pintar bajo el mar”; el investigador Teodoro Rubio trató “La Guerra del 98”; Vicente González, director de CUBASUB aprovechó su “Arte bajo las olas” para reiterar que el patrimonio sumergido es un derecho de las futuras generaciones, y las intervenciones cerraron con la del biznieto del Almirante Cervera, Pascual Cervera, presidente de la Asociación Familia Cervera, Almirante Cervera 1898, Honrar honra.
Aconteció en la Ría, que hace división política entre Galicia y Asturias como autonomías, y Ribadeo y Castropol como ciudades, ¡que por primera vez se pinta un lienzo bajo las aguas del rio Eo!, por cierto, con el agua entre 12 y 13 grados centígrados, poco común para los artistas y buzos caribeños.
Grabaciones submarinas y reportajes fotográficos aéreos con dron, en alta definición, de la ciudad y los espectaculares ecosistemas de su entorno geográfico y sus visuales extraordinarias, enriquecerán la expo que continuará itinerante.
Las entrevistas a historiadores, investigadores y estudiosos como Javier Cancio, Miguel Ángel Serrano y Marco de la Rasilla, junto a la necesidad de justicia social con las futuras generaciones, nos dejaron convocados a un material especial sobre la vida y obra del ilustre marino y su ciudad natal.
El apoyo de las autoridades locales, El Cuarto del Reguerón, La Fundación San Patricio, el Museo de Arte Contemporáneo Tomas y Valiente, en Madrid; la disposición y profesionalidad del club de submarinismo de Castropol, la familia Villamil, Díaz Canel, Javier Gallego; Manuela, guardiana de incólumes documentos en la Biblioteca del Casino, y muchos amigos más, colaboraron para convertir en éxito jornadas especiales de cultura arte y patrimonio.





