Educación con amor para todos

Categoría: Especiales
Escrito por Milagros Alonso Pérez
Visto: 684

Pie de Foto Elvira de Moya MontoyaAl segundo año de implementación, el programa “Educando por amor” dirigido por la Educación Superior, exhibe en la provincia resultados satisfactorios para las enseñanzas primaria, especial, secundaria básica, politécnico y preuniversitaria.


Pie de Foto Grupo 9no 2 en la Secundaria Básica Espino Fernández uno de los beneficiados con el programa Educando por amorEl proyecto surgió con el objetivo de suplir el déficit de profesores, que hoy revela cifras inferiores gracias a la política nacional de incremento salarial.
No obstante, los estudiantes universitarios capacitados como educadores, así como los maestros y educandos beneficiados por el plan educativo compartieron sus experiencias con Sierra Maestra.
Al respecto, Maricelis Salmerón Fernández, alumna de cuarto año de la carrera de Periodismo en la Universidad de Oriente, refirió su vinculación “al politécnico Pepito Tey impartiendo clases de Español- Literatura a las especialidades de Electricidad y Comercio en segundo año”.
De igual forma expresó que “la experiencia fue muy agradable y logré empatía con estudiantes de 16 y 17 años, quienes culminaron el curso docente con resultados satisfactorios; fue un reto por los horarios, la planificación, junto al compromiso y la responsabilidad ante las distintas tareas”.
También, respecto al vínculo con la formación profesional como periodista, Salmerón Fernández resaltó la adquisición de habilidades comunicativas y el perfeccionamiento del conocimiento en las materias de Gramática y Redacción.
Por otra parte, Alicia Álvarez Suárez, cursante del noveno grado en la Secundaria Básica Espino Fernández es una de las favorecidas con el programa “Educando por amor”. En ese sentido manifestó alegría pues era la primera vez que una persona tan joven impartía clases.
“Gracias a esto pude obtener excelentes notas en la asignatura de Geografía y me motivó, así mismo, a llegar en un futuro a la universidad y realizar igual labor”, concluyó Álvarez Suárez.
Otro ejemplo de los lauros alcanzados por el proyecto hasta la fecha lo expone el preuniversitario Cuqui Bosch. La institución ha contado con cinco cursantes pertenecientes a las carreras de Biomédica y Telecomunicaciones, quienes imparten la asignatura de Matemáticas.
Elvira de Moya Montoya, profesora de la materia confirmó que “han sido un apoyo para disminuir la carga docente, así como un aporte al conocimiento gracias a la preparación de los universitarios, algunos de los cuales pertenecen al Movimiento de Alumnos Ayudantes”.
Igualmente, los educandos-conferencistas reciben la atención, el apoyo, la comprensión y la guía metodológica de los distintos centros educativos. “Algunos deciden realizar horas extras porque les apasiona el magisterio, y actúan con profesionalidad ya que cuentan con la vivencia de la prueba de ingreso”, añadió Moya Montoya.
El proyecto eleva, en esencia, una de las máximas martianas que la Revolución Cubana defiende en cada nuevo curso escolar, que “El pueblo más feliz es el que tenga mejor educado a sus hijos, en la instrucción del pensamiento, y en la dirección de los sentimientos”.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar