Logo

Si quiero entrar a la universidad me preparo

Categoría: Especiales
Escrito por Nazín Salomón Ismael / Foto: Del autor
Visto: 1394

Estudiantes de pre universitario se preparan para Prueba de Ingreso Santiago de CubaCuando un estudiante llega a grado 12 suele vivir incesantes momentos de tensión. Una etapa importante concluye pero lo que realmente cuenta es el cómo lo hace. En este proceso la familia desempeña un papel determinante. Mamá, o abuela, comienzan a colar el buchito de café que ayuda a contrarrestar el sueño de la noche; o dan un té casero que ayuda a dormir cuando, a las tres de la madrugada, el cerebro no tolera un análisis más de Geometría del Espacio. Ciertamente, este es un terreno fértil para las dudas y la pesadumbre llega, de sopetón, todo el tiempo que no se aprovechó, o que, como dicen los buenos maestros, “estábamos en las nubes”.


¡Qué bien! Terminaron las pruebas finales. Se respira, y luego continúa la maniobra. Transcurren algunos meses de preparación, que no alcanzan, pensamos, y llega el final. Sabes que todo se resumirá en cinco preguntas por materia, con incisos. Los nervios aumentan, las lagunas mentales brotan, incluso hay quien se torna un tanto agresivo ya que no soporta que minutos antes de la “estocada” le pidan dar respuesta a alguna pregunta que quedó sin hacer. La verdad es que quieres que termine ya, pero no, aún no, todavía falta demostrar.
Interesado por saber cuál es el sentir de algunos jóvenes que en pocos días se enfrentarán a estas pruebas definitorias, me dirigí hacia uno de los institutos de enseñanza media de la urbe santiaguera, el “Cuqui” Bosch, donde conversé con algunos estudiantes en plena preparación.
“Yo sueño desde niña con estudiar Medicina, era eso o Derecho, pero elegí la primera porque quiero ser cardióloga y así poder ayudar a todo el que pueda”, me dijo Thalía Ricardo Corredor durante una conversación que sostuve en la propia escuela.
“Esta es una profesión muy completa y agradecida; quiero ser un ejemplo para mi hermana, y orgullo para mis padres; que las personas confíen en mí”.
Por otra parte, la joven Alicia Revilla quiere ser ingeniera. Siempre ha sentido devoción hacia los números, no así con las letras, pero reconoce la importancia de todas las profesiones para el desarrollo de la sociedad.
“Las ciencias e ingenierías - comentó-, poseen un amplio perfil en el mundo entero, y mucho campo. Estas permiten trabajar en casi todas las áreas profesionales, por lo que resulta una gran oportunidad para mi formación”.
La familia, su educación y consejos, influyen de tal manera en estas decisiones que hasta pueden llegar a constituir ejemplo para los lozanos. Así lo siente Carlos Antonio, quien está inspirado por su madre ya que, “ella mantiene una actitud correcta y amor hacia su trabajo, eso me ha motivado a seguir con mis estudios pues quiero ser ingeniero químico. Aunque también puedo decir que mis profesores han sido una gran influencia, quienes enamoraban con sus metodologías y conocimiento”, concluyó.
No son pocos los que hoy se preparan para afrontar el que es, según algunos, el examen más difícil de su vida. Estudiar lo que se quiere y hacerlo bien es la meta. Todo comienza desde que somos pequeños, con cada actitud que recibimos por los más allegados, seguido por aquellas formaciones vocacionales que pueden, o no, permitir la continuidad de estudio. Siempre es importante mantener una buena trayectoria y constancia, estimulando el talento natural en pos de una realización futura.

Periódico Sierra Maestra/ Correo: cip226@enet.cu / Directora: MSc. Olga E. Thaureaux Puertas/ Redacción Digital: Lic. Clara Gayoso Giro, MSc. Arnaldo Clavel Carmenaty / Informático: Ing. Alberto Elers Pérez / Copyright ©. Todos los Derechos Reservados. Autorizamos la reproducción de trabajos de este sitio, siempre que sea de forma íntegra y se cite la fuente.