Para establecer como hábito de vida una conciencia e información en la población sobre lo necesario de efectuarse controles ginecológicos, el 26 de marzo se celebra el Día Mundial de prevención del Cáncer de Cuello del Útero. Se hace urgente que las mujeres cambien su modo de actuar en cuanto a este mal que nos aqueja y así preservar nuestro bien más preciado que es la vida con salud.
Aunque se han hecho varias acciones para evitar este tipo de cáncer, en Cuba el padecimiento de esta enfermedad proporciona la segunda causa de muerte. Un llamado a las féminas a la atención primaria oportuna, a no fumar, mantener una dieta equilibrada, evitar el sobrepeso, usar preservativo durante las relaciones sexuales y reducir las situaciones de estrés crónico que llevan a un estado de inmunodepresión, son algunas de las cosas que podemos hacer para prevenirla.
A veces las mujeres tenemos mucha carga de trabajo tanto en el hogar, en las relaciones sociales como en el centro laboral y nos olvidamos de nuestra salud. La crianza de los hijos, la atención a los familiares, el mantener nuestra casa limpia y ordenada además de realizar un buen trabajo profesionalmente, nos ocupa prácticamente todo el tiempo y no sacamos unos minutos para atendernos.
Por eso llamamos a la reflexión, no solo a las mujeres, sino también a la familia en general, pues deben apoyarlas más en los quehaceres hogareños, y de seguro ella podrá, sin dudas, tener tiempo para asistir a los centros de atención primaria, que son los consultorios del médico de la familia. Prevenir es mejor que lamentar.
El cérvix o cuello uterino es la parte más baja del útero, es el lugar en donde crece el bebé durante el embarazo. El cáncer de cuello uterino es causado por un virus llamado virus del papiloma humano (VPH). Este virus se contagia por contacto sexual. El cuerpo de la mayoría de las mujeres es capaz de combatir la infección de VPH. Pero algunas veces, el virus conduce a un cáncer. Las mujeres que tienen mayor riesgo son las que fuman, las que han tenido muchos hijos, las que han utilizado pastillas anticonceptivas por mucho tiempo o las que tienen una infección por VIH.
Es posible que en un principio, el cáncer de cuello uterino no cause síntomas, pero más adelante puede haber dolor en la pelvis o sangrado vaginal. Suele tomar varios años para que las células normales del cuello uterino se conviertan en células cancerosas. El médico puede encontrar células anormales haciendo una citología vaginal o Papanicolau (Pap) al examinar las células del cuello uterino. También, puede pedirle que se realice un examen de VPH. Si los resultados son anormales, usted necesitará una biopsia u otros exámenes. Hacerse exámenes con regularidad, permitirá a su doctor encontrar y tratar cualquier problema antes de que se convierta en cáncer.
El tratamiento puede incluir cirugía, terapia de radiación, quimioterapia o una combinación de estos. Dependerá del tamaño del tumor, si el cáncer se ha propagado o si usted quisiera quedar embarazada más adelante.
En la provincia de Santiago de Cuba, este 26 de marzo se va a realizar el acto provincial por el Día Mundial de Prevención del Cáncer Cérvico-uterino, específicamente en el municipio de Mella, por ser este el territorio que más índice de casos de cáncer ha mostrado en este año.