Él es símbolo de entrega y sacrificio; lo caracterizan la modestia, la sencillez, el altruismo, el humanismo, y sin lugar a dudas, la inteligencia y el talento. Su nombre es Graciano Wilkie Delgado Correa, pero para sus estudiantes y compañeros de trabajo, es simplemente el Dr. Wilkie.
Con una trayectoria inigualable desde el punto de vista científico, docente, en la cultura, y otras aristas del ámbito político e ideológico, ha sido merecedor de las órdenes “Lázaro Peña”, “Frank País” y “Carlos Juan Finlay” del Consejo de Estado; la Distinción Félix Elmuza de la Unión de Periodistas de Cuba; y más reciente el Premio al Mérito Científico por la obra de la vida, otorgado por el Ministro de Salud Pública, entre otros más de 30 reconocimientos.
No asombra entonces, que ante la petición de la Facultad de Estomatología de la Universidad de Ciencias Médicas (UCM) de Santiago de Cuba, el Ministerio de Educación Superior accediera a otorgar el Título de Doctor Honoris Causa a este Héroe del Trabajo, atendiendo a sus numerosos méritos en la esfera de la formación de los recursos humanos en el Sistema Nacional de Salud, a su dedicación y ejemplaridad, así como al elevado prestigio que tiene dentro y fuera de la nación.
En un acto solemne y muy emotivo, realizado en el Salón de Protocolo del Complejo Cultural Heredia de esta ciudad, tuvo lugar la entrega de este Doctorado. Allí estuvieron presente la Dra. Silvia Reinoso Ortega, rectora de la UCM santiaguera; la Dra. Elizabeth Oller, subdirectora general de la Dirección Provincial de Salud; la Dra. C. Elsi López, vicerrectora primera de la Universidad de Oriente; la Dra. Cristina Perdomo, jefa de la sección de Estomatología en el territorio; otros miembros del Consejo de Dirección de la UCM y sus facultades, representantes de las organizaciones políticas y de masas, y familiares del homenajeado.
El Dr. Wilkie, al recibir este honor, agradeció emocionado a su pueblo natal en Baracoa, a sus profesores, a sus compañeros de trabajo, y muy especialmente a su familia por el acompañamiento durante tantos años. Además, argumentó:
“Mi gratitud inmensa para todos con los que he tenido el privilegio y la suerte de trabajar y luchar por mejorar la obra común y por defender verdades que han dado sentido a nuestras vidas; y al cabo de los años, estos largos y hermosos años de dificultades y realizaciones, poder afirmar que hemos sido fieles y que mantenemos el mismo compromiso con las tres madres superiores que nos cobijan: la Universidad, la Revolución y la Patria.
“Pero para Fidel, fundador de nuestra universidad, el tributo eterno por enseñarnos a pensar, a triunfar y a construir la tan soñada Revolución de Céspedes, de Martí y de la legión de héroes y mártires de nuestro pueblo”.
Por otra parte, la rectora de la “Escuela de Medicina”, comentó que con esta ceremonia se cumple con una larga tradición relacionada directamente con una de las misiones universitarias más nobles, la de reconocer el mérito y honrar a quienes han dedicado su vida a cultivar el conocimiento, a compartirlo y a transmitirlo a la sociedad.
“Los elementos fundamentales reseñados y la amplia trayectoria integral le hacen, al Dr. Wilkie, destacar en el ámbito universitario entre las personalidades que son exponentes de una cultura general integral en que se funden su trayectoria revolucionaria y social, el ejercicio profesional, y el desempeño sobresaliente en las Ciencias Médicas y en el campo de la pedagogía con aportes que se iniciaron desde su época de estudiante.
“En el profesor Wilkie confluyen además enormes virtudes que acompañan generalmente al talento, como son el espíritu innovador y creativo, la constancia y la inquietud por conocer y explorar nuevos caminos de la ciencia. Maestros como él sirven de guía para despertar en nuestros jóvenes esa inquietud por aprender e investigar, necesaria para seguir avanzando.
“Precisamente por la trayectoria de nuestro nuevo Honoris Causa, este es también un acto de reconocimiento al claustro de profesores de la Universidad y en especial al de su facultad de Estomatología. Esta profesión oficializó su primer curso de formación en 1963, con una matrícula inicial de solo 32 alumnos; 55 años después exhibimos más de 4000 graduados de esta especialidad con una eficiencia académica superior al 90%”, dijo Reinoso.
Militante del movimiento 26 de Julio en la clandestinidad, primer expediente de la primera graduación de médicos y estomatólogos en la provincia, docente desde sus inicios como estudiante universitario, escritor de más de 10 títulos publicados, el Dr. Wilkie merece este premio por la utilidad de la virtud.
Es así, que una de sus alumnas y luego compañeras de labor, Braulia Vicente Botta, vicedecana docente de la Facultad de Estomatología, no se resistió a decir sobre él: “Para nuestra facultad representa algo extraordinario tener dentro de su claustro a una persona que prestigia no solamente la estomatología, sino también la cultura en Santiago de Cuba y del país.
“El Dr. Wilkie, que es de procedencia campesina, natural de la ciudad primada de Baracoa, fue mi profesor de Fisiología… un extraordinario maestro, comprensivo, exigente, siempre supo llegar a sus estudiantes. Profesor consultante, profesor titular, de mérito, doctor en ciencias, incansable investigador, pero además una persona muy entregada a la Patria.
“Martiano por excelencia, luchador por la liberación de los Cinco Héroes, con un intercambio muy activo con ellos, fundamentalmente con Tony durante su presidio, y que llevó dentro de la Universidad la primera cátedra por los Cinco Héroes que se creó. Todos los estomatólogos que nos graduamos en Santiago de Cuba, desde la provincia de Camagüey hasta Baracoa, hemos sido sus alumnos”.
Del mismo modo, Adriana Arias Tornés, estudiante de tercer año de esta carrera y presidenta de la Federación Estudiantil Universitaria (Feu) en su facultad, argumentó: “Mi generación no tuvo el placer de ser alumnos directos del Dr. Wilkie, por eso no lo vemos como ese fisiólogo exigente que nos cuentan nuestros profesores de la academia; a nosotros nos tocó ese profesor que en todas las marchas, en todos los actos, en todos los turnos de debate y reflexión, en todas las actividades convocadas por la Feu y por la Unión de Jóvenes Comunistas, está presente.
“Tiene tiempo para escribir, para investigar, pero también tiene tiempo para dedicárselo a sus estudiantes. Es una persona multitareas, brillante fisiólogo, martiano por excelencia, un ser humano maravilloso con un humanismo muy intrínseco y profundo; y que siempre llega con una sonrisa, saludando a todo el mundo.
“Sin lugar a duda es un baluarte, un ejemplo a seguir por todos los estudiantes y profesores de la facultad, porque su experiencia es muy valiosa”.
Así, el Dr. Wilkie, especialista de Segundo Grado en Fisiología Normal y Patológica, recibió el Título de Doctor Honoris Causa en Ciencias Médicas. Merecido homenaje a una prestigiosa personalidad de la Salud Pública de nuestro país; a un hombre que constituye símbolo de su tiempo, dejando huellas en escenarios docentes, en colegas de profesión y en sus estudiantes.