Adorable ancianidad

Categoría: Especiales
Escrito por M.Sc. MIGUEL A. GAÍNZA CHACÓN/Fotos: Del autor y archivo
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El tercer sábado de cada mes se reúne el Club de los 120Lidia González Danger nació el 15 de junio de 1910 en la finca Nueva Isabel, en las inmediaciones de El Caney, un poblado célebre mundialmente por el sabor de sus frutas dulces, carnosas y jugosas, cercano a la urbe de Santiago de Cuba.

Varios de los nueve hijos de Lidia ‘vinieron al mundo’ como ella: en el campo. Y un día, el matrimonio decidió venir a la ciudad para que los muchachos pudieran estudiar.

Lidia trae orgullosos a la familia y al barrio1La familia pasó bastante trabajo, y Lidia, sin formación laboral alguna, nunca consiguió un puesto, motivo por el que entonces decidió lavar y planchar ropa… pero sus nueve muchachos fueron a la escuela.

Así, años después, luego del triunfo de la Revolución el 1. de enero de 1959, los hijos de la esforzada mujer se hicieron ingenieros, técnicos, militares, operadora de larga distancia en la telefonía… Y en reciprocidad a tanta consagración, la anciana ha recibido una atención especial de la familia, de Salud Pública, de las organizaciones sociales en el barrio, de María Elena, la entrañable expresidenta del Consejo Popular 30 de Noviembre, y en especial de los vecinos de la calle Pedrera. 

Hace poco, la abuelita Lidia celebró sus 108 años. Hasta el biznieto residente en el extranjero vino para celebrarle el onomástico. Todo lo recuerda ella con nitidez, pues su mente es prodigiosa. 

Claro, ya no es igual que en los años aquellos en que como fundadora de los CDR (Comités de Defensa de la Revolución) y de la FMC (Federación de Mujeres Cubanas) ella encabezaba la vanguardia en todas las actividades, pero hoy en ninguna celebración de esas organizaciones, falta el reconocimiento para Lidia, porque ella es uno de los ejemplos en Cuba, del resultado de la combinación armoniosa de atención familiar y social a las personas de la tercera edad. Como debe ser en cualquier sociedad.   

Lo de González Danger nos hizo recapacitar en esa otra labor de supremo beneficio a los ancianos, que lleva adelante un vecino excelente, el Dr. Roberto Estalella, médico especialista en Medicina General Integral y Diplomado en Gerontología Comunitaria.

Con historias de atención esmerada a los abuelos como Lidia o como Susana con 107 años o Flora con 97… el Dr. Estalella escribiría un libro. Bien lo sabe la Dra. Mayra Esparraguera Bonne, quien fuera jefa provincial del Departamento del Adulto Mayor (AM) en la Dirección Provincial de Salud Pública, y hoy supervisa el trabajo del grupo. Ella reconoce la perseverancia y la consagración del Dr. Roberto.

EN “ARTES Y OFICOS”, EN EL REPARTO FLORES        

Exposición de los trabajos hechos por integrantes del ClubEn los rostros de las ancianas y ancianos se refleja el interés con el que siguen las explicaciones deL Dr. Estalella; se nota, además hasta en la forma de vestir de los viejitos, que están muy bien cuidados y no pierden la oportunidad de emperifollarse para la ocasión.

Esta mañana participan en una exposición en un pasillo de la antigua Escuela de Artes y Oficios, Monumento Nacional, en la que muestran lo que estas personas adorables son capaces de hacer.  

Roberto Estalella labora en el programa del AM desde su fundación en 1996, cuando se prioriza el proyecto que ya venía desde la fundación del Médico de la Familia. Pero como prioridad y por el advenimiento del envejecimiento en Cuba, a ese programa se le da preferencia, junto con otros como el Programa de Atención Materno Infantil (PAMI), el de enfermedades trasmisibles y no trasmisibles…

Vino un personal especializado de La Habana y se instaura aquí en Santiago de Cuba, en 1996.

“Y yo paso entonces el primer Diplomado en Gerontología… en fin, llevo más de 20 años trabajando con los AM en el Policlínico Docente Municipal.

“En saludo al 1. de Octubre, Día Mundial del Adulto Mayor, se reactiva aquí en Santiago, el Club de los 120 años, que es una Organización No Gubernamental, compuesta fundamentalmente por adultos mayores, aunque puede tener personas que propiamente no sean adultos mayores”, explica Roberto.

Otra vista de la muestra de las piezas artesanales confeccionadas por las ancianas y los ancianosDesde aquel momento, el tercer sábado de cada mes se reúne este Club en las instalaciones de lo que fuera la ETAM (Escuela Tecnológica Antonio Maceo), todo auspiciado por la Asociación Médica del Caribe (Ameca), creada en 1994 durante un Congreso aquí en Cuba.

“Nosotros participamos todos los años en el evento más importante sobre el adulto mayor que es el Seminario Internacional de Longevidad Satisfactoria, que se hace en el Palacio de Convenciones, en La Habana, y traemos las mejores experiencias a Santiago de Cuba; nos actualizamos sobre adulto mayor (AM), demografía…”

El Club en realidad lo integran personas de cualquier edad, que desean vivir mucho tiempo pero con una buena calidad de vida, y en ese sentido el grupo las apoya.

Estalella argumenta, que el Club se basa en  propósitos esenciales para un adecuado envejecimiento: La atención de la salud; la necesaria alimentación; mantenerse activo a través del ejercicio físico; proclamar siempre la autoestima y los autovalores en los adultos mayores; motivación espiritual, social y familiar, y el desarrollo cultural.

“Cada mes dentro de las actividades, tenemos un tema de salud sobre el adulto mayor. El Congreso nos permite actualizar al grupo y es bueno conocer que el envejecimiento en Cuba ya cerró 2017 con el 20,1%, o sea que una quinta parte de la población cubana está envejeciendo, aceleradamente.

“Nuestra propuesta es que dentro de la comunidad hay dos alternativas fundamentales: la creación de una cultura en la población sobre el envejecimiento y la actividad del AM en la comunidad. Eso fue el año pasado. Pero ahora, además, se proclamó ‘el anciano sano’, que no tiene que ser precisamente el AM que no tenga enfermedad; siempre que un adulto mayor esté compensado de su enfermedad y tenga actividad social es un anciano saludable, completamente.”

LO ESENCIAL DE LAS ESTADÍSTICAS

La Dra. Mayra y el Dr. EstalellaDice el Dr. Estalella, que es una prioridad manejar las estadísticas para trabajar mejor con estas personas, y para hacer proyectos en el país. El lineamiento 116 del VII Congreso del Partido Comunista de Cuba explica claramente, lo que tiene que hacer el Gobierno con este programa  que es priorizado.

“Por ejemplo, en Cuba, a partir de 2010, hay más adultos mayores que niños menores de 14 años. En una sociedad cuyo futuro descansa en esa población infantil cómo va a ser posible esa proporción.

"Se ha notado, además, que un adulto mayor dependiente gasta un 10% por encima de un niño. Por tanto, ese programa del AM tiene que tener una prioridad pero esencialmente en el ámbito de la comunidad donde están ellos y donde su participación es imprescindible. O sea: hay que sacarlos de las casas y hacia ese objetivo están dirigidas varias acciones.”

FUNCIONAMIENTO DEL CLUB DE LOS 120 AÑOS

Para organizar la programación del Club “Más Vida a los Años”, título que identifica al grupo en la “Antonio Maceo”, se tiene en cuenta el consenso de todos los integrantes. Estalella es el Presidente pero él tiene los coordinadores de los subgrupos, que trasmiten los intereses de los miembros.

Susana y FloraEl grupo de la “Antonio Maceo” es el único de la provincia de Santiago de Cuba. Este movimiento es auspiciado por la Ameca. El Dr. Roberto está en la mejor disposición de apoyar a cualquier persona, círculo de abuelos o asociaciones que quieran formarlo. Él le brinda apoyo y asesoramiento.

Como proyecto, “Más vida…” está bien organizado: sus miembros están debidamente registrados; la Ameca conoce de su existencia; los integrantes, incluido su presidente, abonan 2.00 pesos mensualmente, y las actividades que realizan las autofinancian. Ellos mismos diseñaron un solapín, lo imprimieron y plastificaron, y cada miembro lo lleva puesto cuando asiste a las reuniones mensuales, excursiones, visitas… 

En el último Seminario Internacional, en abril pasado, se expuso la experiencia del Club Más Vida a los Años, en Santiago de Cuba, y fue muy bien acogida la muestra santiaguera que presentó el Dr. Estalella. 

¡QUÉ PARADOJA!

Paradójicamente, la política sanitaria del Estado cubano tiene una incidencia importante, aunque no es la única, en el envejecimiento de la población. Resultan en esa mayor supervivencia generacional, los cambios socioeconómicos preconizados desde el triunfo de la Revolución: Mejor atención al embarazo, al nacimiento institucional, al seguimiento ulterior del desarrollo infantil; mejores condiciones higiénico sanitarias; mejor alimentación, y en general, el aumento progresivo en la calidad de vida.

Para ilustrar lo precedente, digamos que cuando el pueblo llega al poder en 1959, el promedio de la esperanza de vida del cubano era de 62 años; al cierre de 2017 la cifra bordea los 80 años.    

En los países desarrollados ocurre también, que el envejecimiento poblacional suele estar asociado a la combinación de las bajas tasas de fecundidad (nacimientos por cada mil mujeres fértiles en un año) y de natalidad (cantidad de hijos por mujer), con la mayor esperanza de vida. En resumen: los viejos viven más y nacen menos niños.

Como norma, en los países pobres y en vías de desarrollo, lo apuntado en el párrafo anterior se trastoca: hay mayor natalidad pero los viejos se mueren más.

¿Qué ocurre en Cuba? Que la fecundidad desciende y se comporta como en un país desarrollado; la natalidad en general es baja: 1,61 hijos por mujer cubana. ¿Y la esperanza de vida? Aumenta. Por lo tanto cada vez hay más viejos y nacen menos niños. La longevidad se acrecienta.  

Como estrategia, hay que incrementar la natalidad y al mismo tiempo mejorar cada vez más, las condiciones y la calidad de vida del adulto, fundamentalmente del adulto mayor que por sus características se convierte en un grupo poblacional frágil y vulnerable.

En estos momentos en Cuba hay más de 2 100 personas que tienen 100 ó más años.

POR UNA ADORABLE ANCIANIDAD

El Club de los 120 años que funciona en las instalaciones de la hoy Escuela Politécnica Antonio Maceo (antigua Artes y Oficios), en el santiaguero reparto Flores, agrupa a unos 70 AM pertenecientes la mayoría al reparto Asunción del Policlínico Municipal. Ellos incluso a veces van a los encuentros con sus familiares.

Pero “la voz se ha ido corriendo” y se han sumado también, personas de Flores, del policlínico López Peña, del área del policlínico 30 de Noviembre.

“Nosotros aceptamos a todo el que vaya. Eso no tiene ningún problema”, añade el médico Estalella.

“Además, estamos ‘apadrinados’ por el Centro Provincial de Promoción y Educación para la Salud; tenemos la colaboración del Departamento de Asistencia Médica y Servicio Social de la Dirección de Salud en el territorio; la Dirección de Deportes; la Dirección de Educación también nos apoya.

“Y es que en esta actividad todos los sectores de una manera u otra tienen que estar reflejados; no hay un solo sector de la sociedad que no tenga que ver con el adulto mayor, porque en el futuro nosotros mismos vamos a ser los AM.”

Por eso Susana, Flora y el resto de las ancianas y ancianos del Club se muestran felices, y también Lidia que trae orgullosos a la familia y al barrio. Quizás ellas y ellos no reparen en que son un tesoro por el que velamos la Revolución y todos los cubanos, para que prevalezca en Cuba una adorable ancianidad.  

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