Pensar el futuro: menos jóvenes y más ancianos

Categoría: Especiales
Escrito por Odette Elena Ramos Colás / Foto: Internet
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embejecimiento

Cuba es el país más envejecido de América Latina y el Caribe, con más del 20% de su población mayor de 60 años. Si bien en la actualidad este asunto no es un problema para nuestra sociedad, es un elemento a estudiar, con el objetivo de diseñar políticas que atiendan a ese grupo etario que continúa creciendo.


Al respecto, el Dr. Antonio Aja Díaz, director del Centro de Estudios Demográficos (CEDEM), perteneciente a la Universidad de La Habana, expresó:
“El envejecimiento consiste en que el rango de edad entre los 60 años y más, está aumentando en detrimento de las edades menores: de cero a 14 y de 14 a 59. No confundamos el nivel de envejecimiento con la expectativa de vida. Es decir, usted puede llegar a los 60 – 65 años y no avanzar mucho más.
“En nuestro país tenemos los dos: un alto nivel de envejecimiento y una alta esperanza de vida: 80 años como promedio; los hombres 78 y las mujeres un poco más. Por tanto, ese es un punto importantísimo a estudiar; y a su vez tenemos que promover el diseño de políticas que atiendan a los jóvenes, pues en el futuro habrá menos.
“Es así que esos jóvenes tienen que estar bien capacitados, saludables, con una vida confortable, y con buenas condiciones, porque van a ser el futuro de la sociedad. La nación cubana está en poco más de los 11 millones de habitantes, hemos decrecido poblacionalmente, tenemos menos nacimientos... lo que es un rasgo de países desarrollados.
“Evidentemente sabemos que estamos en plena construcción del socialismo y eso lleva un progreso que aún no lo hemos alcanzado. Ahí tenemos un desafío: cómo mantener la alta calidad de vida para esa población, cómo introducir más la ciencia, la tecnología, los avances en los procesos productivos y de servicios, que tendrán menos mano de obra para trabajar...”
Al decir del investigador del CEDEM, para abordar la situación demográfica de las provincias orientales hay que llevar a cabo una estrategia de desarrollo sobre la base de un crecimiento económico y social.
“Ese es el primer elemento, pues mientras nuestro producto interno bruto (PIB) no crezca lo necesario y eso se traduzca en mejores condiciones de la vida cotidiana, todavía tenemos un reto importante que lograr en cualquier área de la sociedad y en particular en los temas demográficos.
“De tal modo, es vital cumplir con lo trazado en los Lineamientos Económicos y Sociales, sobre todo a nivel de los territorios; y que su diseño se realice a partir de las características de la población en cada localidad.
“Hay políticas puntuales que han sido aprobadas ya por los propios lineamientos, relacionadas con intentar que la mujer cubana o la familia cubana tenga los hijos deseados, los cuales nunca van a llegar al nivel de reemplazo que necesitamos, pero son igualmente necesarios. He ahí, otro factor: necesitamos nacimientos, y eso no lo podemos perder de vista.
“Y necesitamos además, mantener la baja mortalidad infantil y la baja mortalidad de manera general. Eso es calidad de vida, eso es atención de salud y esas son condiciones sociales que debemos seguir preponderando.
“Es también la atención al adulto mayor, no solamente en la familia ni en los hogares de ancianos; sino esa persona que pasa de los 60 años pero que todavía laboralmente es útil. En tal sentido, los colectivos laborales tienen a su vez un gran desafío: el de funcionar con varias generaciones de manera armónica.
“Para eso tanto los jóvenes como los adultos mayores tenemos que poner de nuestra parte: ver el envejecimiento no como un problema sino como una bondad, como la experiencia acumulada... y utilizar de la mejor forma esa experiencia, para no hacer de los adultos mayores, ancianos dependientes”, argumentó el Dr. Aja.

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