
Cuando el visitante llega al Parque Baconao, hay un sitio especial que nos transporta en una especie de máquina del tiempo al desarrollo del automovilismo en Cuba y el mundo, el Museo Nacional del Transporte, un lugar único de su tipo en el país y donde podemos encontrar un grupo de vehículos de modelos antiguos que hicieron época.
El museo abriga una enorme colección de figuras en miniaturas de medios de transporte de todas las épocas que nos da la impresión de haber entrado a un mundo mágico y fantástico. Además, muestra el origen de la rueda hasta llegar a modernos automóviles, por ejemplo la Varía de Cugnot, que fue el primer vehículo automotor con caldera de vapor.

Algunas de esas miniaturas tienen un tamaño aproximado de unos dos centímetros y la mayoría fueron construidas y donadas por Fermín Hernández Hurtado, un militante comunista español que participó en la lucha contra los agresores fascistas en defensa de España.
Allí pueden encontrarse, desde los coches tirados por seres humanos que se utilizaron para edificar el célebre Partenón griego, los trineos esquimales, la época de los motores de vapor, la invención de la rueda de caucho, de las bujías, la historia de los autos de la Cruz Roja y de bomberos, entre otros.
Resulta una oportunidad inolvidable poder ver de cerca réplicas de los vehículos usados por personalidades del mundo que pasaron a la inmortalidad por su quehacer.

Igualmente, en este atractivo lugar se observan vehículos de figuras representativas de nuestro país como el Ford Thurderbird del año 1956 que perteneció a la vedette de Cuba Rosita Fornés y el Cadillac serie 62 del año 1958 que correspondiera a Beny Moré y el Ford de 1929, que manejaba Lina Ruz, y que fue donado al museo por su hijo Raúl Castro.
También hay otros autos que tienen su historia; en uno de sus espacios podemos ver a uno de los autos utilizados en el asalto al Cuartel Moncada en 1953.

Asimismo hay un auto cubano manufacturado, conocido como MAYA CUBA, con un ingenioso motor de turbina de agua y una caja de velocidad de Jeep Willys.
Un espacio exclusivo lo tienen el Buick Skylark del año 1954 con producción restringida de alrededor de 150 equipos, y el Cadillac Dorado de 1957 del que solo se fabricaron 500 alrededor del planeta, que son verdaderas reliquias del automovilismo mundial.
Se suman unas impresionantes limosinas que hace un tiempo fueron utilizadas por el turismo en la capital del país; una de estas, la flamante Volvo en la que fueron transportadas personalidades universales que visitaron Cuba, como los actores Alain Delon, Jack Nicholson, entre otros.
Este sitio bien podría haberse bautizado con el nombre de Museo de historia del transporte porque nos ofrece una amplia información de cómo se fue desarrollando la automovilística en el mundo hasta llegar hasta nuestros días.
Es increíble observar vehículos que conservan hasta la pintura original. Es un lugar donde puede pasarse un rato de esparcimiento, pero a la vez ampliar su cultura con respecto al tema.