Ippón al futuro

Categoría: Deportes
Escrito por Roque Vila / Fotos: Guibert
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Lo que más me sorprendió de Randy Oscar Trujillo Dufurneaux, no fueron las dos medallas de oro colgadas en su cuello, ni tampoco la historia de los ippones que lo llevaron a coronarse en los 56 kg de la categoría11-12 años, en el Judo de los últimos Juegos Nacionales Escolares, sino fue darme cuenta que estaba frente a frente con un verdadero campeón.


Despojándome de los formalismos propios de la actividad periodística, lo invité a darle un ippon al futuro, conversando como si fuéramos dos amigos, nacidos y criados en su natal Avenida de Los Pinos, o si asistiéramos a la misma escuela primaria Viet Nam Heroico y solo así logré sobrepasar la férrea defensa de esta promesa de 11 años del judo cubano.
De esta forma pude conocer que practica este deporte que lo apasiona desde segundo grado, en la céntrica Academia Hiroshima, que el año pasado en los Juegos Escolares ganó dos medallas de plata y se prometió cambiarlas y lo consiguió en 2017 con sendos oros en su división y en la prueba técnica.
Conversamos de su entrenador Osmany, de la cinta naranja que hoy ostenta, del rigor que representa compartir el tiempo entre el entrenamiento y el estudio y de su predilección por la música de los artistas urbanos Harrison y Chocolate, porque este campeón es un joven santiaguero que sueña y vive bajo este cielo al igual que otros muchos.Supe también que su abuelo Héctor Dufurneaux Buch, lo levanta todos los días a las 6 de la mañana y antes de salir para la escuela, entrena en la casa, porque le enseñó que la disciplina es lo primero y que se debe ser constante cuando se quiere obtener algo o ser alguien en la vida, por eso es el principal apoyo y compañía en su naciente carrera deportiva.
La EIDE santiaguera Capitán Orestes Acosta espera el curso venidero a este campeón que derrotó a todos sus contrincantes antes del tiempo reglamentario y se vistió de gloria el pasado 19 de Abril en una final donde demostró un nivel superior a la categoría donde compite, presagiando un futuro promisorio para el deporte de los tatamis en Cuba.
Lo que más impresiona de este joven vencedor, es la posibilidad de estar frente al talento hecho persona, y corroborar que Cuba es una cantera inagotable, quien sabe si dentro de algunos años Randy cumpla sus sueños de convertirse en campeón olímpico y mundial y yo pueda entrevistarlo en ese entonces y poder conversar como dos amigos del barrio dándole un ippon al futuro.

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