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En Santiago de Cuba está el ejemplo de Don Emilio Bacardí
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- Categoría: Culturales
- Escrito por Agustina Bell Bell
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Si bien la familia Bacardí trasciende época y fronteras debido a la fama alcanzada por la firma del Ron bautizado con ese ilustre apellido, también podemos alegar categóricamente que uno de sus miembros, Don Emilio Bacardí Moreau brilló por sus propios méritos, por ello hasta hoy le recordamos como el Hijo Predilecto de esta ciudad.
Él supo mostrar sus cualidades como hombre de negocios. Cuando su padre se alejó de la Compañía Ronera en 1877, el primogénito asume como presidente y supo llenar de prosperidad la industria, tanto, que logró convertirse en hombre acaudalado para figurar entre los pocos afortunados de la ciudad de Santiago de Cuba.
Pero ese mundo no le fascinó, y lejos de dedicarse a los negocios para engrosar la economía de los Bacardí-Moreau, decidió formar parte de los hombres que abogaban por la independencia de Cuba.
Él no fue de los que partió para la manigua ante el llamado de Carlos Manuel de Céspedes en 1868, pero no ocultó sus ideales independentistas al declarar su afiliación antiesclavista, al conspirar contra el dominio colonial español, y al ayudar con recursos y hombres a la causa mambisa.
Por esa actitud progresista en 1876 fue deportado como prisionero, a las islas Chafarinas al norte de Marruecos, y durante la Guerra Necesaria organizada por José Martí e iniciada en 1895, también sufrió prisión en Ceuta un año después.
Emilio Bacardi no logró escribir su nombre entre los grandes Generales de su tiempo, sin embargo por sus méritos, tuvo la confianza de quienes le eligieron como el primer Alcalde de Santiago de Cuba en 1898, cuando España capitula en la guerra hispano-cubano-norteamericana. Su labor fue tan intensa que de generación a generación quedó en los habitantes santiagueros el orgullo de aludir a este hombre como el primer gobernante autóctono de esta ciudad luego de tantos siglos de dominación española.
De esta etapa, que lo consagra como un verdadero cubano, data la Fiesta a la Bandera instituida en 1901 por el conocido primer alcalde santiaguero, que ideó izar la insignia, a ella sola, en el mástil del antiguo Ayuntamiento, en el Parque de Céspedes, en una ceremonia llena de cubanía que dura hasta hoy y en la cual el estandarte tricolor luciría hermoso y radiante.
Al relatar la historia cultural de esta ciudad, también está ahí como en un pedestal Don Emilio, el hombre que nos dejó como parte de la gestión de su gobierno el primer Museo que tuvo Cuba que llevó su nombre. A él también se debe la creación de la Biblioteca Municipal Elvira Cape, en honor a su esposa, de una Academia de Bellas Artes y de la Banda Municipal.
De esta Villa fundada por Diego Velázquez en 1514 hasta 1902, se conoce mucho más gracias al testimonio que nos dejó a través de sus Crónicas de Santiago de Cuba que permanecen como uno de sus legados en la Literatura, junto a otras obras de gran contenido histórico como las novelas Doña Guiomar donde resalta la labor desplegada por esta española que llegó a Cuba con su esposo en tiempos de conquista y tuvo influencia en la vida política de la colonia , así como también Vía Crucis, que narra el esplendor y la caída de los hacendados cafetaleros a través de una familia de inmigrantes que le correspondió vivir en el período independentista de 1868, inicio de la Guerra Grande, hasta 1878 con el Pacto del Zanjón.
Don Emilio Bacardí Moreau pasó sus últimos años viviendo en una hermosa hacienda ubicada en Cuabita, localidad perteneciente hoy al Consejo Popular de Boniato, la cual bautizó con el nombre de Villa Elvira en un gesto muy cariñoso hacia su esposa.
El insigne santiaguero fallece el 28 de agosto de 1922 aquí, en su ciudad natal, Santiago de Cuba. Sus restos están en el Cementerio Santa Ifigenia en una lápida de mármol negro sencilla pero que se distingue por su sobriedad.
Y aunque este año los miembros del proyecto de la ciudad, “Las calles y sus nombres” no podrán rendirle el merecido honor en lugares que le identifican como el Museo, Villa Elvira hoy devenida Escuela de la Amistad Cuba-Viet-Nam, ni frente a su tumba, debido a la situación sanitaria que tiene Santiago de Cuba, su recuerdo y su ejemplo siempre estarán presentes en una ciudad que le sigue identificando como su Hijo Predilecto.


