Periódico Sierra Maestra

Switch to desktop Register Login

En marcha en Santiago de Cuba la edición “on line” de la 40 Fiesta del Fuego dedicada a Belice

belicefisetafuegoEn demostración de “resistencia cultural”, esta vez frente a la pavorosa pandemia de la COVID-19 y al peligro inminente del ciclón Elsa , está en marcha desde esta mañana en Santiago de Cuba, de manera on line, el 40. Festival del Caribe, consagrado a la cultura popular de Belice.

Con las palabras de Orlando Vergés, director de la Casa del Caribe, emitidas desde esa institución y en su plataforma en las redes como se anunció, quedó inaugurada la también conocida como Fiesta del Fuego, que también se dedicada a los 40 años de los estudios de grabaciones Siboney de la Egrem, afincados en esta ciudad sur oriental de Cuba.

Como se recordará, en 2020 el Festival del Caribe corrió una suerte similar a este de 2021, debido igualmente a los embates del Sars Cov 2, de ahí que ya se transita por el segundo año consecutivamente en el que el Festejo se realiza on line.

En sus palabras inaugurales, Orlando Vergés recordó que “ya desde el año pasado, también por la Covid 19, habíamos decidido posponer esta 40 edición. Como quiera que no queríamos celebrar ese aniversario cerrado sin los actores principales del evento —los grupos portadores—, nos inventamos entonces una Edición Homenaje que resultó bastante digna, y hasta pudimos quemar el diablo en Barrancas, comunidad haitiano cubana de donde tomamos el acto de cierre de cada Festival”.

Dijo el Director de la Casa del Caribe, que “todo aquello lo concebimos en el entendido de que la mortal pandemia nos afectaría solo en ese momento, pero no estuvimos en lo cierto. Aplazamos la 40 edición para este año y con ello quebramos la consecutividad numérica del Festival, aunque después del balance de lo realizado, pudimos concluir en que no se descontinuó el evento y de que se pudo sostener su carácter ininterrumpido”. Y agregó el directivo:

“A la vuelta de un año, la Covid 19 nos jugó otra mala pasada y nos toca ahora realizar la segunda edición en tiempos de pandemia, además de cargar el peso de no poder realizar, como habíamos planeado, tan ansiada jornada de aniversario cerrado y sin los grupos portadores. Yo diría más, al presente no es posible siquiera hacer actividades presenciales, en tanto la enfermedad ha hecho estragos en Santiago de Cuba y las medidas sanitarias obligan a un aislamiento más riguroso.”

Señaló, que distinguirá a esta edición la realización online, solución que Vergés no comparte totalmente pues la Fiesta del Fuego es un evento que se apoya casi totalmente en las expresiones de la cultura popular.

“Aun y en estas circunstancias, sigo repitiendo que no es un Festival virtual”, aseguró y fundamentó su criterio así:

“No puede haber Festival del Caribe virtual, como tampoco se consigue la participación popular deseada en un carnaval por las redes sociales. En ocasiones se suele confundir el uso de lo virtual como medio de información con la realización  de hechos de la cultura en los que esa concurrencia popular no es real, al menos físicamente hablando.

“En términos de trabajo sociocultural, esto puede comportar no pocos riesgos, entre los que cabe suponer que de ese modo podamos completar las expectativas de la gente en cuanto a las necesidades y apetencias culturales.

“Emplearemos las redes sociales y lo virtual para recordarle a todos los que nos siguen que, una vez la humanidad supere esta desgracia, volveremos a las calles de Santiago de Cuba, la ciudad más caribeña de nuestro país, con toda la carga mágica que poseen los portadores de las expresiones de la cultura popular tradicional de Cuba y del Caribe.”

Sin embargo, Orlando Vergés consideró que esta variante online tiene y tendrá efectos beneficiosos para el evento, y el hecho de mantenerlo en las redes –dijo- no es un capricho, es también una salida digna en medio de la crisis sanitaria mundial.

Expresó, que mucho antes de llegar a la actual situación de aislamiento riguroso, “habíamos convenido en la Casa del Caribe que esta edición, además de estar dedicada a Belice y a los 40 años de los Estudios Siboney de la EGREM, apostaría por la Resistencia cultural en el Caribe, lo cual va más allá de un slogan; es una realidad y una necesidad en medio de tanta incertidumbre”.

Añadió el Director de la Casa del Caribe, que cada día las cifras de personas infectadas por el Sars Cov2 sobrepasa límites e impone records.

“La pandemia de la Covid 19 cambió el curso de la historia humana.

Las calles sin la gente, con menos circulación vial y sin contaminación ambiental, son de las únicas pocas cosas buenas que nos están pasando.

“Por otro lado, muertes diarias, conflictos políticos, revueltas sociales sostenidas, sistemas colapsados y colapsando, hambrunas, crisis de todo tipo y los seres humanos siguiendo la dinámica involuntaria de una vida que no pensaron vivir jamás. Los daños psicológicos que ha provocado esta adversidad se verán después, aun y cuando ya están siendo evaluados. El optimismo se agota; reduce sustancialmente sus límites, y comienza a abrirse paso la lucha por la supervivencia, de no disminuir los contagios, las muertes y las crisis”. Vergés puntualizó:  

“En medio de este desalentador panorama se debate la cultura mundial, la de todos los pueblos del orbe, las del hemisferio occidental, la cultura caribeña y la nuestra, la cultura cubana.”

Y sentenció el directivo:

“Entre los modos de no sucumbir se distinguen las fortalezas culturales de cada nación y las reservas que cada cultura pueda dar de sí, la redistribución de la esperanza, la fe en el mejoramiento humano y la solidaridad consciente, real y reorientada con la mayor precisión posible.

“Para nuestro país en pandemia y bajo el bloqueo yanqui arreciado, la situación es particularmente difícil. No hace mucho, y ante tales circunstancias, compartía con algunos de los miembros del colectivo que dirijo, reflexiones que quiero socializar también en estas palabras, con el ánimo de aportar herramientas sociales para la supervivencia.

“En los contextos en los que se desenvuelve nuestra cotidianidad individual y profesional, todos precisamos de alguien; trataré de explicarme mejor. El que todos pudieran ayudar a todos es muy abstracto e inatrapable. El que alguien pueda ayudar a todos no pasa de una aspiración. Tales formulaciones no resisten siquiera un análisis aritmético. En cambio, el que todos pudiéramos ayudar a alguien, y el que alguien pudiera ayudar a alguien, parecen ser más probables por el simple y sencillo manejo que cada quien ha podido hacer desde su experiencia cultural profunda, adquirida en el intercambio orgánico y armonioso con la naturaleza.

“Estas dos últimas enunciaciones son consustanciales a la cultura caribeña y también a la cultura cubana. Son maneras naturales del ser caribeño y formas aproximativas de la cultura cubana.”

Y especificó, que rebuscando salidas para la Casa del Caribe y para este Festival, pensó en lo viable de aplicar las dos premisas descritas y de que es hora de que, como colectivo, como promotores culturales y trabajadores sociales, ellos se enfocaran en ayudar, colaborar y ser solidarios con alguien, esté ahí al lado o distante. Y dijo Vergés:

“Invité a los compañeros a pensar en el modo de sobrevivir como institución y como evento, a tratar de enfocarnos más en los grupos y líderes portadores, cuya suma de sus integrantes es superior al colectivo de la Casa del Caribe. Cuando en última instancia se pudieran agotar todas las reservas posibles con que hasta ahora ha contado la institución, en estos grupos y líderes que han sido dañados también por las crisis, el bloqueo y la pandemia, encontraremos los acervos de continuidad que ellos poseen de manera natural.

“Por lo tanto, no podemos dar espacio al desánimo, a la desidia. No podemos desertar del Festival del Caribe. No podemos renunciar al buen carácter, a la colaboración, al dar sin recibir frente a sujetos concretos, y también frente a sujetos y estructuras sociales y oficiales que lo merecen y que —en un tiempo feliz—, nos dieron y nos protegieron. Tenemos que aguzar el agradecimiento y ser meridianamente responsables y centrados.”

Explicó, que reflexionaba también en que la unidad que se precisa no es la de la consigna vacía; que la unidad debe ser también real y aproximativa, tangible y concreta; que la unidad se debe evidenciar con ofrecimientos, con sumatorias reales, con ejercicios colectivos y sin individualismos, y asumir la cooperación como una actitud de vida y como un estilo permanente y sostenido.

Por último, el Director de la Casa del Caribe acotó su intervención para inaugurar la Fiesta del Fuego de 2021 con estas expresiones:  

“Con estas premisas procuraremos avanzar desde el aislamiento y correr las cortinas imaginarias de la Fiesta del Fuego. El día 10 de julio próximo, al concluir, estaremos iniciando también el año Festival correspondiente a 2022, ocasión en la que igualmente celebraremos el 40 aniversario de la creación de la Casa del Caribe.

Entremos con optimismo en un tiempo de vacunas y esperanzas, con la fe puesta en el “mejoramiento humano y en la virtud de los hombres. Declaro oficialmente inaugurada la 40. edición del Festival del Caribe, la Fiesta del Fuego.”

Periódico Sierra Maestra/ Correo: cip226@enet.cu / Directora: MSc. Olga E. Thaureaux Puertas/ Redacción Digital: Lic. Clara Gayoso Giro, MSc. Arnaldo Clavel Carmenaty / Informático: Ing. Alberto Elers Pérez / Copyright ©. Todos los Derechos Reservados. Autorizamos la reproducción de trabajos de este sitio, siempre que sea de forma íntegra y se cite la fuente.

Top Desktop version