Si no amamos lo que tenemos y hacemos, todo se pierde

Categoría: Culturales
Escrito por Rosario Vázquez/ Periodista del Centro Provincial de Patrimonio Cultural de Santiago de Cuba
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Museo de la Lucha Clandestina

Aniversario del Museo La Isabelica

Un museo es una institución sin fines de lucros, permanente, al servicio de la sociedad y de su desarrollo, abierta al público, que adquiere, conserva, investiga, comunica y expone el patrimonio material e inmaterial de la humanidad y su medio ambiente con fines de educación, estudio y recreo; así se definen en los Estatutos del Consejo Internacional de Museos, aprobados en su 22ª Asamblea General.

En la provincia de Santiago de Cuba existen 32 museos cuyas colecciones abordan las más disímiles temáticas: arte, historia y ambientes confluyen para narrar siglos de riqueza patrimonial. Estos espacios, como instituciones sociales que son, realizan un arduo trabajo comunitario. En ocasión de celebrarse el 18 de mayo el día internacional de los museos, motivados por el tema “El futuro de los museos: recuperar y reimaginar”, los especialistas y trabajadores del Centro Provincial de Patrimonio Cultural (CPPC) de Santiago de Cuba, asumen su encargo social desde el reto que supone la pandemia de COVID-19.

Recuperar y reimaginar

La invitación de este año se justifica en la necesidad de crear, imaginar y compartir nuevas prácticas, nuevos modelos para las instituciones culturales y soluciones innovadoras para los retos sociales, económicos y medioambientales del presente. Si bien es cierto que la pandemia del coronavirus ha desestabilizado al mundo, los trabajadores de los museos han readaptado sus rutinas y las formas de llegar al público.

Magda Amara Lashley Olivares“Este Museo es una huella de la historia que está presente, es decir, esta casa siempre te remite al Santiago del siglo XVI porque no te lo tienes que imaginar, solo verlo en una de las esquinas más transitadas de Santiago de Cuba”, afirma Magda Amara Lashley Olivares, directora del Museo de Ambiente Histórico Cubano. Institución con cincuenta años de fundada, ubicada en el anillo fundacional de esta caribeña ciudad y que durante este último año ha vencido retos importantes, protegiendo la salud de trabajadores y visitantes y el patrimonio de sus salas expositivas.

La conservación preventiva, el avance de investigaciones, el trabajo con el sistema de documentación y labores de mantenimiento han sido tareas cumplidas. Aun cuando los museos se encuentran cerrados al público, ha continuado la programación cultural desde el espacio virtual, modalidad potenciada para también cumplir con la responsabilidad educativa.

“Somos un espacio formal dentro del sistema de enseñanza y en los cincuenta años de existencia del Museo hemos estado caminando a la par de las escuelas y universidades; es por esto que ya no digo más que somos un espacio no formal. Y esta función no es exclusiva de este museo, porque cada uno tiene su especialización que contribuye concretamente con el sistema de enseñanza-aprendizaje”, explica Magda Amara.

Los museos no son espacios cerrados. En los últimos meses ya sea por la página en Facebook del CPPC o de los propios Museólogos, en medios de prensa o centros de trabajo, los especialistas han podido reseñar sobre objetos y hechos relacionados con la colección. Formas que, aunque no nuevas, han permitido mantener el enlace con el público, compartiendo con las audiencias como parte del amplio proceso educativo en el que participan los Museos.

Educar y formar en la comunidad

Magda Amara Lashley Olivares define los museos como una institución social, centro de ideología con varias aristas, una de ellas y la fundamental, a su consideración, es el museo como espacio educativo. “Es también formativo porque a partir de una colección, de una narrativa museológica que cuenta un hecho, que se relaciona a su vez con diferentes sucesos, que cuenta una historia, que entreteje culturas; o sea, la propia exposición permanente posibilita la formación de determinados elementos”, concluye.

Y es que en los museos se construyen estrategias para potenciar la imbricación de estos en los procesos de la sociedad. Círculos de interés, proyectos de colaboración conjunta, peñas y proyectos socioculturales formaban parte de la dinámica cotidiana de los especialistas. Por ejemplo, en el propio Museo de Ambiente Histórico Cubano desde 1994 se desarrolla la Peña de música tradicional, la más antigua de todos los museos de Santiago. También en el Museo de la Imagen y el Sonido, ubicado en el reparto Vista Alegre, tenía lugar la Peña de las Estaciones, con mucha aceptación por el público joven principalmente.

“En los tiempos de pandemia durante la etapa de nueva normalidad, se creó la Peña de Estaciones que era un sitio ideal de confluencias para los jóvenes, con la intención de rescatar un espacio donde se promueva un poco de rigor en la cultura, cuando la situación epidemiológica en la provincia empeoró ya hubo que suspenderla”, explica Demián Rabilero del Castillo, director del Museo de la Imagen.

Sobre la función social de este museo, único de su tipo en el país, cuenta: “Desde los mismo orígenes del Museo por la década del 70 en la casa de Bebo, el Museo de la Imagen y del Sonido indiscutiblemente tienen un fuerte componente y compromiso social, si pensamos en el sacrificio de Bernabé Muñiz en rescatar, conservar y preservar todo el patrimonio referido a la imagen visual y al sonido de nuestro país, hay que entender ese sacrificio que llevó a Bebo a utilizar su casa como Museo, que le llevó a vender su carro para pagar determinados objetos, rescatar documentos y películas. Hay un compromiso social con todas las personas vinculadas al ámbito de la realización y del mundo audiovisual”, narra.

museo de la imagen santiago de cubaBebo, como coloquialmente se le conoce al fundador del Museo de la Imagen, sin ser Museólogo, creó un círculo de interés en el patio de su casa e hizo todo cuanto estuvo a su alcance para legar tanta riqueza a las generaciones posteriores y lo logró.

“Los proyectos también contribuyen con nuestra función social, se mueven los conocimientos a otros lugares. Esta forma de divulgar permite aumentar los públicos y que encuentren un espacio que no es inamovible, frío, viejo... como algunas personas piensan”, acota Lashley Olivares.

El proceso educativo no solo se vive hacia el público, sino hacia dentro de las instituciones. La formación y superación de todo el personal que labora en los museos se renueva cada día, garantizando que los trabajadores sientan ese espacio y el bien que cuidan como trascendente y suyo.

“Nosotros los que trabajamos en el Museo tenemos esa noble tarea que se traduce en sacrificios, en constancia, pero sobretodo en mucho amor, porque si no amamos lo que tenemos y hacemos, todo se pierde”, concluye Magda.

El Museo de Ambiente Histórico Cubano y el de la Imagen y el Sonido, son dos instituciones con 50 y casi 30 años de fundados respectivamente, donde recuperar y reimaginar son palabras de orden, no solo en el contexto de celebración por el Día Internacional de los Museos.Esta fecha se celebra cada año con el objetivo de concientizar sobre el hecho de que los museos son un importante medio para el intercambio cultural, el enriquecimiento de las culturas, así como para el desarrollo de la comprensión mutua, colaboración y paz entre los pueblos.

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