El próximo mes de noviembre tendrá lugar en esta ciudad sur oriental de Cuba una nueva edición del Festival Internacional de Coro, evento que ha ayudado a que el arte coral cubano se consolide e intercambie con otras escuelas del mundo.
El fundador de ese Festival, y su actual Presidente de Honor es el santiaguero y octogenario maestro Electo Silva, Premio Nacional de Música, una de entre las figuras que con más entusiasmo han defendido el canto coral en el país.
Ayer, en esta urbe musical por excelencia, Julián González, ministro de Cultura de Cuba, señaló:
“Sin que se pongan bravas el resto de las artes, lo que pasa en Santiago de Cuba con la música y la danza es absolutamente portentoso. Aquí, en Santiago, hay como una máquina productora de bailarines que se van moviendo por todo el país y el mundo, con un encanto maravilloso.
“Y la música es algo excepcional. Primero, por toda la tradición cultural con ese gran nivel de activismo, y además, por la gran bondad que nos muestran las escuelas de arte y la formación académica. Por eso tenemos músicos absolutamente extraordinarios.
“Y en particular, también está el movimiento coral a partir de todo el trabajo realizado por el maestro Electo Silva a lo largo de muchos años, y que generó un movimiento coral poderoso.
“El Coro Madrigalista es referente de este movimiento que produce obras para el repertorio nacional e internacional, con un nivel de elaboración superior.”
El Ministro Julián González recordó que los coros en Santiago de Cuba no se han circunscrito a su dimensión profesional interna, sino que han trabajado con la comunidad, con los niños, con las escuelas…
“Reitero –añadió González-- que aquí hay una demostración del tipo de artista profesional que nos hace falta en la Revolución y sobre todo en Santiago de Cuba donde hay tanto talento al que le debe llegar la mano de un artista profesional.”
Dijo finalmente el Ministro de Cultura de Cuba, “que es un privilegio para Santiago de Cuba tener un movimiento coral así, y en particular tener un coro como el Madrigalista, que le da una dimensión extraordinaria a todo lo que hace; que muestra un sello muy propio en cada una de sus presentaciones en las que uno percibe en sus canciones, esa visión muy exclusiva de montar un coro y de hacer la música; el empaste, la afinación, la elegancia con que hacen cada trabajo, al extremo de cautivar al público. Y lo que hace falta es que lo vean más en Santiago de Cuba, en la región oriental, y en todo el país porque han hecho un aporte notable en estos 60 años que están celebrando”.