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Volver a la “Semilla del Son”

Categoría: Culturales
Escrito por Rodulfo Miguel Vaillant García (Presidente de la Uneac en Santiago de Cuba)
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FOTO FRCS 1Recientemente, la ciudad de Santiago de Cuba contó con la presencia de un grupo de realizadores de medios audiovisuales, que procedentes de España vinieron a sostener un encuentro con el son en su cuna, reunión de la cual nacerá un documental para reflejar las raíces y huellas del género.

Como líder y protagonista del audiovisual aparecerá la figura de Santiago Aucerón, quien actualmente es uno de los cantautores más populares de la península ibérica, cultivador del flamenco, pero además, un profundo investigador de la música cubana y creador desde los años 80 del siglo XX, del proyecto Semilla del Son que ahonda en ese popular género musical cubano.

FOTO FRCS 2Interesado por el son, Santiago visitó Cuba en los años 1984 y 1995, etapa durante la cual establece relaciones con el eminente musicólogo santiaguero Danilo Orozco con quien desarrolló varias sesiones de trabajo.

Dentro de ese contexto, Danilo dirigió la atención de Aucerón hacia Francisco Repilado del cual ya tenía referencias. Compay Segundo acaparó la simpatía e interés del investigador foráneo y ahí comenzó la historia.

Surgió la iniciativa de la grabación de un fonograma que recogiera los sones de Repilado, hecho que se produce del 13 al 24 de noviembre de 1995 en los estudios Cinearte, en Madrid recibiendo como título “Antología del Son”.

A partir de ese momento, el músico cubano comienza a difundirse en zonas de Europa, a esto se le añade su participación en los encuentros del flamenco con el son cubano, organizados por la fundación “Luis Cernuda”, celebrados en 1994 y 1995 en la ciudad de Sevilla.

En medio de esta atmósfera sonera instalada en España, Ray Cuder, conocido como el propulsor del Proyecto Buena Vista Social Club, recibe por parte de Aucerón la iniciativa de que en sus planes de visitar La Habana, penetrara en el mundo sonero.

En su próxima visita y cumpliendo con la recomendación fue Compay Segundo la primera opción de Cuder para integrar el famoso proyecto que catapultó al autor de Chan Chan hasta convertirlo en la leyenda que es hoy en día.

“Antología del son” y el proyecto la “Semilla del son” provocaron en una parte importante de la crítica y del público español una reacción que contribuyó a la internacionalización definitiva de la música cubana, apoyada por el futuro desarrollo del “Buena Vista Social Club”.

A 25 años de aquellos hechos, el proyecto “Semilla del Son” vuelve a Santiago con la presencia de su figura principal Santiago Aucerón para reencontrarse con el género, en esta ocasión para perpetuar en una acción documentalística, la reafirmación de que la semilla se sembró en estas tierras.

En tres días recogieron imágenes de la ciudad, sus calles, sus lomas, su bahía; Aucerón se dio el gusto de cantar con trovadores como Alejandro Almenares y de grabar un bellísimo tema de Miguel Matamoros, “Luz que no alumbra”, con el respaldo de un septeto ocasional: Wilber Coss, bongoes; Carlos Zambrano, tumbadoras; José Antonio Rosabal y Michael González, cantantes; Eddy Lobaina, trompeta; Joldan Hechavarría, tresero; Junior Hechavarría, guitarra, y Pastor Panet, contrabajo.

Siguiendo las huellas del son, las filmaciones se extendieron hacia la zona de Baracoa y Guantánamo para recoger la sonoridad del changüí, el nengón y el jiribá patentizando de esta manera la teoría del fallecido musicólogo santiaguero Danilo Orozco, quien insistía en que estos ritmos constituían un complejo.

Como santiagueros y fieles defensores del género, solo nos queda darles las gracias a los realizadores de este documental por fortalecer la realidad histórica sobre el origen del ritmo.

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