“Santiago Álvarez estaría hoy defendiendo a Venezuela”

Categoría: Culturales
Escrito por M.Sc. Miguel A. Gaínza Chacón Fotos: Del autor
Visto: 845

María Torrella 1María Torrella no es lo máximo en el baile pero “se defiende”. Y cuando suenan temas tradicionales cubanos como los interpretados por el bien plantado grupo Son de la Loma, de esta ciudad sur oriental, entonces hasta sola se pone a bailar.


Además, esta mujer oriunda del País Vasco y radicada hace 13 años en Argentina, tiene un aval que le abre los brazos a Santiago de Cuba: es simpática, sonriente y de conversación agradable. Con eso le basta para estar en la Cuna de la Revolución, del bolero y el son.
Torrella por poco es sicóloga pero antes de terminar la embelesó el periodismo y desde hace años pertenece al equipo de “Resumen Latinoamericano”, que se edita aquí en Cuba. ¿Y qué hace esta vasca-argentina en la urbe santiaguera?
“Vine porque la película producida por ‘Resumen...’ y realizada por mí y el equipo, fue elegida para concursar en este Festival Internacional de Documentales Santiago Álvarez in memoriam; se titula Cubanas, mujeres en Revolución y para nuestra satisfacción y alegría, Ud. escuchó que recibimos Reconocimiento de la Cátedra Santiago Álvarez de la Universidad de Oriente.
María Torrella 3“La película fue estrenada en junio pasado en la Federación de Mujeres Cubanas y es ahí que la FMC asume el filme como su historia, como un rescate de las heroínas de antes pero también un rescate de las que ahora luchan.
“Son muchas aristas, muchos temas: internacionalismo, el Bloqueo, el feminismo, los logros, los desafíos, el LGTI con Mariela... Fue para mostrar, no en competición, en el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, en La Habana, y aquí sí es elegida a concurso.”
Explicó Torrella, que Resumen Latinoamericano es un medio internacionalista y al presentar el filme aquí en el cine Cuba, de la calle Enramadas, fue acogido con muchísima emoción.
“Compañeros profesores de Historia que han vivido la Revolución opinaron que la película tenía que pasarse en los colegios. Porque en flash, en espacios cortos, está contando la historia de la Revolución desde la mujer y hasta la actualidad.
“Cuando fuimos al cine Turquino... bueno, yo no conocía el poblado de El Cobre. Fue muy emocionante. Invitaban a las personas por las calles ‘¡Eh señora, vamos a dar el documental!’ Y esperamos y vinieron niñas y niños de las escuelas, con sus maestros; mujeres, ancianas, dirigentes de la FMC... y vieron la película.
“Luego estuvimos hora y media hablando con el público mayoritariamente formado por mujeres. Y yo les decía ‘Miren qué diferencia: he estado este 8 de Marzo en Cuba y Betty Santamaría me decía ‘María, aquí estamos en paz, aquí no hay guerra’. Y vi cómo las compañeras se reúnen en sus lugares de trabajo; el director del ICAIC les llevó un kake a las trabajadoras del Festival. Yo no podía creer eso. Y les conté: ‘Miren, en Argentina, medio millón de mujeres en todas las ciudades salimos a las calles indignadas, pidiendo el aborto seguro porque se nos mueren nuestras chicas; porque nos matan una mujer cada 30 horas; porque se llevan a las chicas para la prostitución.
“Y aquí es muy diferente y solo hay que verles las caras alegres a las mujeres, a las jóvenes, cómo celebran el 8 de Marzo... vaya eso me emocionó.
“Ellas preguntaron ¿‘ustedes pueden llevar la película a las campesinas de la Sierra’? Primero les dije que conozco la TV Serrana; que yo estuve en un taller con Daniel Diez en Buenos Aires y que aprendí con esa TV Serrana. Entonces sugerí que llevaran el filme a las mujeres de la Sierra, a las montañas. Lamentablemente, yo estoy lejos y no voy a poder ir.”
Detalló María Torrella, que la película se ha exhibido en el País Vasco y como parte del programa de actos por el Día Internacional de la Mujer en Madrid, en Australia, en Estocolmo, en Suecia en dos lugares: un centro de mujeres y un centro de solidaridad; en Lima, Perú, en Argentina... Y aun sin ser una realizadora netamente comercial, Torrella explica cómo ha logrado exponer el filme:
“Esto está enmarcado en la solidaridad con Cuba revolucionaria, así con todas las letras: revolucionaria. Porque ahora pareciera que hay un tipo de personas en la Cultura, incluso en Cuba, que cree que no hay que hablar de política; que lo político... bueno, que ya se ha hablado mucho. Entonces esta película es una herramienta de la solidaridad; no buscamos lograr mercados sino solidaridad. Así y todo, en la Argentina no fue solo la solidaridad sino que se dio en el Cine Nacional, enorme, como película producida en la Argentina... un documental sobre cubanas y la Revolución que ustedes saben que no es fácil. Y estuvo mes y medio en cartel. Es inédito para un documental de este tipo. Las películas están dos semanas a lo sumo y si llena la sala se extiende un poco más. Entonces aquello no era solidaridad era buen cine. Se mantuvo cinco semanas.”
Sobre su criterio en relación con el Festival que tiene lugar en la ciudad, Torrella señaló:
“A mí me parece este Festival una trinchera de resistencia. A mí lo que me enseñó este Festival, lo que me enseñó Santiago Álvarez es que el documental tiene que ser revolucionario, internacionalista; tiene que ser una herramienta para la liberación de los pueblos.
“Aquí hubo una intervención de... un compañero, que empezó a decir que se equivocaba Santiago Álvarez. Tuvo la desfachatez de decir que se equivocaba, que él no adoraba a los líderes de la Revolución y que además, Santiago --fíjate como manipuló-- retrataba las escaseces de los años 80 como las que tenemos ahora. Bueno, lo que me faltaba: venir a este Festival que es una trinchera de resistencia y de lucha a decir eso.
“Entonces, bueno, le contestó Lázara Herrera; Lázara le dijo que estaba equivocado; que Santiago Álvarez no era eso que él había dicho.
“Y a mí me salió del corazón decir ¿Cómo es que no hay que adorar a las líderes y a los líderes? Es al revés: más tenemos que rescatar, amar... No se trata de adorarlos como si fueran ídolos, no, no. Esto es amar; amar su legado, porque nos han enseñado a las generaciones que veníamos detrás. Precisamente la película cubana es eso: un rescate, para que el mundo sepa lo que hizo la Revolución por las mujeres. Porque la gente no sabe nada; fuera de Cuba se conoce poquísimo el papel de Celia, de Vilma, de Haydée, de Melba Hernández... Exhibir películas como esta es una forma, es una herramienta para las feministas del mundo, de América Latina y Europa para que conozcan mejor a la Revolución.
“Entonces expresé: ‘A ver... estamos en la Cátedra Santiago Álvarez, en el Festival Santiago Álvarez, con su compañera. ¿Cuál sería la postura de Santiago ahora? El legado de él sería defender a Venezuela con todo. Porque si él estuvo 15 veces en Viet Nam e hizo 150 trabajos allí, nosotras y nosotros documentalistas de ahora, tenemos que sacar documentales, videos, lo que sea por Venezuela, y por Brasil, porque hay un golpe continuado en Brasil desde Vilma con la prisión de Lula; por Argentina, donde está el neofascimo; porque quieren derrocar a Venezuela y luego hacerlo también en Cuba. Si cae Venezuela, Cuba va a ser asediada mucho más. Y ¿cuál es nuestro papel? Dar a conocer estas luchas, esta Revolución. Y no hay comparación entre este país y Guatemala, Haití...
“Para nosotras que vivimos en Argentina, país rico y que podría alimentar a toda América, es doloroso ver cómo muere la gente de hambre; se nos mueren las chicas por un aborto, y eso es lo que les digo a las compañeras; hay mujeres asesinadas por feminicidio, por ser mujer; chicas en los prostíbulos como era aquí antes de la Revolución; la Revolución enseguida cerró los prostíbulos y tengo la filmación y a Vilma contando eso.
Sobre las privaciones en el país, Torrella se preguntó: ¿Cómo Cuba no va a tener carencias con un bloqueo así que es una vergüenza para el mundo?
“En ese momento yo dije: ‘Cuba es un faro, es una esperanza para los demás pueblos que estamos en lucha, y las mujeres que estamos luchando. Y eso es lo que me dicen en todas las puestas de la película fuera de Cuba, que Cuba es nuestra esperanza.”
Más adelante, María reiteró que su trabajo es militante: lo mismo hace una nota en Resumen Latinoamericano, que un programa de radio para las radios comunitarias de América Latina, porque “soy una reportera autodidacta, que viene de estudiar sicología... No llegué a terminar sicología porque me metí en el periodismo; era reportera gráfica; luego pasé a hacer documentales hace 12 años .
“Hace un tiempo, aquí en Santiago de Cuba en un Festival Santiago Álvarez me premiaron un documental; se llama la obra Memoria de una hija de Oshún; me dieron, además, un premio de la Unesco por la diversidad, por rescatar una bailarina afrouruguaya que sufrió esclavitud en Montevideo, en pleno siglo XX.”
Torrella no será una estelarísima en el baile pero sí en la misión hermosa que tiene y que exhibe en el “Santiago Álvarez” como su mejor documental: el sentimiento de solidaridad plena hacia la Revolución Cubana y su obra.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar