Una revitalización de la apreciación del arte teatral en la ciudad de Santiago de Cuba, ha propiciado el XX Festival Máscara de Caoba, que se celebra en esta oriental urbe desde el martes último y concluirá mañana.
El regreso a la escena santiaguera de Dos viejos pánicos, obra emblemática del teatro cubano y escrita por Virgilio Piñera (1912-1979), fue una de las grandes atracciones la noche de este miércoles, cuando el virtuoso actor Dagoberto Gaínza y la reconocida actriz Nancy Campos interpretaron la pieza con la maestría que identifica a sus espectáculos.
Alentadora fue la presencia de un público que, constituido por diversas generaciones, ovacionó a ambos artistas, que dejaron el corazón sobre las tablas del Cabildo Teatral Santiago al encarnar la célebre creación piñeriana que pone la mirada en una tribulación que estremece hasta al más fuerte de los seres humanos: el miedo a la vejez y a la muerte.
Brillante la presentación de Gaínza y de Campos, que en sus 50 años de carrera y 47 unidos en la vida, desbordan pasión por el arte de las tablas, como lo han hecho desde jóvenes, cuando integraron el Conjunto Dramático de Oriente y luego se iniciaron en el teatro de relaciones, del cual es cultora la compañía A dos manos, que fundaron hace 18 años.
Estamos felices por ser de los protagonistas del “Máscara de Caoba”, un espacio muy importante para el teatro cubano, y en especial para el que se fomenta desde la región oriental, comentó a la Agencia Cubana de Noticias Campos, distinguida el martes último con la Llave de la Ciudad de Santiago de Cuba, junto a la también destacada actriz Norah Hamze.
Este miércoles, deleitaron en el festival las presentaciones de las obras 54 minutos de estrés, a cargo del grupo santiaguero La Guerrilla del Golem; La República Light, de El Portazo, de la provincia de Matanzas, y nuevamente Harry Potter: se acabó la magia, pieza de Teatro El Público, compañía habanera laureada en los Premios Villanueva 2016.
Otras agrupaciones de la capital, así como del territorio anfitrión, de Holguín, Granma, Las Tunas y Guantánamo actuaron en la urbe indómita en la segunda jornada del evento, consagrado esta vez al protagonismo de los jóvenes en la escena cubana.
Un conversatorio con Norah Hamze, un taller sobre dramaturgia, la presentación de la primera edición del periódico Escénicas y de la revista Tablas, muestras cinematográficas, y otras acciones, se han incluido en el programa del encuentro, en el cual inspira la convocatoria para apreciar con sentido crítico un añejo arte que, por suerte, goza de buena salud.
No se puede emitir otro criterio ante el despliegue de talento que por estos días se disfruta en la ciudad de Santiago de Cuba.