
Santiago de Cuba, nov. 19.- Sirenas bondadosas, brujas maléficas, niñas narradoras, niños temerarios, escenarios encantados... en fin, toda esa fantasía que embelesa a los más pequeños y a los adultos también, ahora la resume Gisela de la Torre Montoya en “La pícara piedra”, un pequeño volumen de la colección Meñique, publicado por Ediciones Extramuros, de La Habana.
Nuevamente, la santiaguera De la Torre Montoya acude a su imaginación fértil, para en 16 relatos breves contar historias fantásticas que atrapan a los lectores, sin discriminar entre estos ninguna generación.
Gisela reitera en la “La pícara...” una forma de redacción sencilla, sin rebuscamientos e invariablemente con la enseñanza que descubren los leedores en cada uno de sus cuentos. Esa misma manera de recrear los textos para que sirvan a todos, ha consolidado la obra de la escritora.

La editorial habanera “Extramuros” aprovechó la posibilidad que le dio De la Torre, le publicó su obra, y el libro se presentó en la Capital el pasado 29 de agosto. Y la autora, que se distingue por su perseverancia, con un esfuerzo personal trajo de La Habana parte de la edición y así “La pícara piedra” en una exigua cantidad fue puesta al alcance de quienes asistieron el sábado 18 de noviembre al “Ancón Literario” que promueve el poeta y escritor José Orpí Galí cada dos meses desde hace 26 años, en el Teatro Heredia.

Según explicó la autora, en su afán de que más y más lectores se acerquen a su obra, donará ejemplares a la Biblioteca Provincial Elvira Cape, a la Biblioteca Municipal Abel Santamaría, y a la Biblioteca del Centro Cultural y de Información Monseñor Pedro Claro Meurice Estiú, en los bajos de la Iglesia de la Catedral, frente al Parque Céspedes.
“El libro quise traerlo y presentarlo ahora como un modesto homenaje a la memoria del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, y para celebrar los 26 años del Ancón Litrerario”, añadió Gisela, quien nació en 1955 en esta ciudad sur oriental de Cuba.
De la Torre Montoya es narradora; ha obtenido premios en certámenes como Proverso, Leer es saber, y Ángelus; también, ha integrado jurados en “Leer es saber” y “Samuel Feijoo”.
De esta autora que confiesa tener en su nieta Nataly y en todos los niños la mayor fuente de inspiración, son los títulos: “La sirena que quería las estrellas (Ediciones Santiago, 2011); “El nido” (Editora Abril, 2012); “El cerdo comilón” (Editora Abril, 2013); la antología Café con Letras-La Re-evolución de la Palabra (Editorial Vuelta a casa, de Buenos Ares, Argentina, 2013).
También, ha publicado la antología “La fuerza del mundo”, y en varias revistas argentinas, españolas y mexicanas, y en la revista “El Papalote” y el folletín “La Chiringa”, en Bayamo, Cuba.
Y como su objetivo supremo es promover la lectura, Gisela habitualmente carga con sus libros y visita círculos infantiles (guarderías), centros escolares, escuelas especiales, hogares maternos, hospitales pediátricos... “porque leer hace más hermoso al mundo y así ayudo a que las personas de cualquier edad aprendan o al menos se interesen por las cosas bellas que nos rodean”, dijo la creadora de “La pícara piedra”.