La Habana, 15 jun (PL) El Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (Icaic) proyecta en esta capital una retrospectiva del cineasta finés Aki Kaurismaki, para rendir homenaje a uno de los grandes realizadores de Europa.
La crítica lo llamó "el Jarmusch finlandés" e indudablemente su obra tiene un marcado carácter social en el que prima la aspereza de la puesta en cámara.
El cine Charles Chaplin y la sala tres del Multicine Infanta se turnarán hasta el 21 de junio la puesta de sus peculiares versiones de clásicos como Crimen y castigo (1983), Hamlet en el negocio (1987) e hilarantes comedias al estilo de Vaqueros de Leningrado en América (1989).
También, aparecen en el programa del ciclo La vida bohemia (1998), Sombras en el paraíso (1986), Contraté a un asesino a sueldo (1991), Un hombre sin pasado, El puerto de la esperanza (1993), Nubes pasajeras (1996) y La chica de la fábrica de cerillas (1990), entre otros largometrajes.
No hablemos de modernidad, sino más bien de contemporaneidad, advertió el crítico Nicolas Saada sobre la obra de Kaurismaki.
Mientras el español Carlos Balagué calificó La chica de la fábrica de cerillas como un rudo poema a la desesperación y a la marginalidad, una reflexión minimalista.
A propósito de Nubes pasajeras, el director declaró: uno de mis objetivos secretos al hacer películas siempre ha sido que el espectador salga del cine un poco más feliz que cuando entró.
La selección del Icaic para este ciclo retrospectivo de Kaurismaki permitirá apreciar 13 cintas de gran factura y dramatismo.