La exitosa serie de televisión estadounidense The Blacklist conservará su halo de misterio, aseveró hoy en Cuba Thomas Weston, uno de los responsables de la fotografía. Esto fue lo único que pudo adelantar el cineasta sobre la serie nominada el pasado año a los Globos de Oro y a los People's Choice Awards.
The Blacklist acaba de cerrar la segunda temporada con unas escenas que parecían la respuesta a una larga interrogante personal entre el parentesco sanguíneo de los protagonistas.
Sin embargo, de palabra nada está dicho y muchas cosas pueden ocurrir a partir de ahora, aclaratorias o reafirmadoras de los tantos misterios de la historia, comentó a Prensa Latina el sagaz realizador y camarógrafo principal de otra atractiva serie televisiva, La ley y el orden.
Los escritores de The Blacklist viven en California y el equipo de realización audiovisual trabaja en Nueva York, casi nunca hablamos con ellos, nosotros solo filmamos el material que nos envían escrito, relató el cineasta.
Sí puedo suponer que las próximas entregas armarán una temporada muy interesante, a partir de la huida de la protagonista femenina, no se sabe qué puede suceder con ella pero las posibilidades son muy amplias, añadió.
Bajo la dirección de Joe Carnahan, The Blacklist está catalogada por la crítica norteamericana como una sólida serie criminal.
Entre los atractivos se citan las convincentes actuaciones del equipo de actores, donde destaca James Spader en la piel de Raymond Reddington, a quien la trama ficticia presenta como uno de los criminales más buscados por las organizaciones policiales del mundo entero.
Otros imprescindibles de la serie son Megan Boone, intérprete de Elizabeth Keen, Diego Klattenhoff que caracteriza al detective Donald Ressler y Ryan Eggold como el versátil agente Tom Keen.
Según Weston, la serie se filma bastante rápido pues dedican solo 10 o 11 días a cada capítulo y se graba mucho, para luego tener material suficiente en edición.
Desde el punto de vista de la fotografía, para su gusto, ha tenido que filmar escenas con muy baja iluminación porque a los televidentes de California les gusta que no se vea todo lo sucedido en un set y la oscuridad aporta misterio.
Weston presentará mañana en esta capital su documental The wind that blows (El viento que sopla), escogido para inaugurar la Muestra Itinerante de Cine del Caribe.
La obra relata la vida de los pobladores de una pequeña isla de la región donde sus habitantes se dedican a la construcción de barcos y a la pesca fundamentalmente de ballenas, como una tradición.