El movimiento colombiano de solidaridad con Cuba, educadoras y padres reverenciaron hoy a José Martí en un jardín escolar bogotano que lleva el nombre del Héroe Nacional cubano. Maestras del centro educativo, el cual acoge a unos 300 infantes, declamaron estrofas del poema Los zapaticos de rosa, publicado en 1889, en el tercer número de la revista mensual La Edad de Oro, fundada por el reconocido escritor e independentista.
En el transcurso de la peculiar conmemoración, que comenzó con la actuación de los pequeños, integrantes del movimiento amistoso evocaron la trayectoria política y literaria de Martí y donaron a la institución libros y otros útiles de enseñanza, además de un cuadro del pensador, quien nació hace 163 años.
Los donativos estuvieron acompañados de una bandera cubana, obsequio de la embajada de La Habana en Bogotá.
Con la experiencia de este jardín, cercano a la nación antillana, iniciamos la primera experiencia de una línea de cooperación con distintos países en escenarios similares, manifestó la nueva secretaria de integración de la alcaldía bogotana, María Consuelo Araújo.
Queremos -dijo- que los infantes y las profesoras puedan aprender de otras naciones y seguir el ejemplo de Cuba, que ha defendido la educación como una de sus prioridades.
En Bogotá funcionan más de 400 instalaciones gratuitas de ese tipo para atender a niños de las primeras edades, muchos de ellos nacidos en hogares de escasos recursos.
Martí es uno de los más prominentes intelectuales latinoamericanos, sin menoscabo del mérito patriótico que distinguiera su valiosa existencia, fue capaz de traspasar los umbrales del tiempo y la geografía para convertirse, aún antes del momento de su muerte, en un hombre de talla universal, subrayó el embajador cubano, José Luis Ponce, quien recordó la conmovedora obra del poeta y narrador dedicada al público infantil.