El incremento de las capacidades de bombeo en los sistemas Cuenca Sur y El Gato, así como el uso del trasvase Jaruco-La Coca, que garantiza mantener los volúmenes en las presas del Este de la capital cubana, forman parte de las medidas adoptadas para mitigar los efectos de la actual sequía en La Habana.
Javier Toledo Tápanes, delegado del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos en La Habana, comentó que se cumple con el programa de supresión de salideros en conductoras principales, con lo cual se recuperan 350 litros de agua por segundo.
Agregó que en ese territorio se han rehabilitado en los últimos tres años más de 350 kilómetros de redes.
El delegado del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos en La Habana, apuntó que, si persiste la situación de intensa sequía, se adecuarán los ciclos y horarios de distribución del agua en algunas zonas de la capital cubana.