Nuevas formas de organización, financiamiento y gestión sostenible de la actividad científica

Categoría: Nacionales
Escrito por Orfilio Peláez
Visto: 111

En correspondencia con los documentos aprobados en el 7mo. Congreso del Partido y lo estipulado en el Artículo 21 de la Carta Magna de la República de Cuba, que refrenda el compromiso del Estado de promover el avance de la ciencia, la tecnología y la innovación como elementos imprescindibles para el desarrollo económico y social, acaba de entrar en vigor el Decreto No. 363.

Publicado en la Gaceta Oficial el pasado 8 de noviembre, el documento establece las normas jurídicas dirigidas a regir la creación y funcionamiento de los Parques Científicos-Tecnológicos y de Empresas de Ciencia y Tecnología, que fungirán como interfaces entre las universidades y entidades de ciencia, tecnología e innovación, con los centros productivos y de servicios.

Sobre la trascendencia de la medida (marcará un antes y un después en el desempeño del sistema nacional de ciencia, tecnología e innovación y su progresivo perfeccionamiento), la ministra del ramo, Elba Rosa Pérez Montoya, dijo a la prensa que se trata de implementar nuevas formas de organización, financiamiento y gestión  sostenible de la actividad científica,  a fin de potenciar la generación y aplicación expedita de conocimientos y tecnologías, fortalecer la integración y la racionalidad, la formación de recursos humanos, estimular la investigación e incentivar la innovación en todas las esferas de la vida nacional.

Para Armando Rodríguez Batista, viceministro de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, el documento aprobado y las tres resoluciones que lo complementan dan respuesta al viejo anhelo de lograr un vínculo más estrecho entre las universidades, los centros de investigación y las empresas productivas y de servicios.

También pretenden dinamizar el papel transformador de la ciencia en la sociedad cubana y su impacto en el mejoramiento de la calidad de vida de la población, el desarrollo de nuevos rubros exportables, la sustitución de importaciones y el logro progresivo de la soberanía tecnológica de la nación, aseveró.

Rodríguez Batista precisó que los Parques Científicos-Tecnológicos (pct) tienen el propósito de fomentar el surgimiento de empresas especializadas a partir de los nuevos conocimientos, modelos de negocios y capacidades, que les posibiliten crear empresas innovadoras, proporcionando condiciones adecuadas para la investigación, la innovación, la transferencia de tecnología y los servicios científicos y tecnológicos de alto valor agregado.

Igualmente, estimularán y gestionarán el flujo de conocimientos y tecnología en todos los eslabones de la sociedad, la incubación de empresas y la creación de una cultura empresarial nueva, contribuyendo a multiplicar los recursos humanos, económicos y financieros en todos los actores del sistema nacional de ciencia, tecnología e innovación.

Cada Parque decide y aprueba las instituciones empresariales y de conocimiento que se afilien a este, según la inserción en el mercado y la factibilidad económica, financiera y técnica de los proyectos.

De acuerdo con lo expresado por Rodríguez Batista, los pct funcionarán como sociedades mercantiles anónimas y son rectorados metodológicamente por el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba (Citma), independientemente de la esfera en la que se desenvuelvan.

Sin embargo, serán patrocinados por el órgano, Organización Superior de Dirección Empresarial (osde) o entidad nacional que más afinidad tenga con la temática investigativa específica a desarrollar en cada una de ellos, aclaró el Viceministro.

Los patrocinadores deben ofrecer el apoyo institucional adecuado y cuidar que la gestión del Parque cumpla con los objetivos para los cuales fue creado, entre ellos la identificación de oportunidades de negocios, fortalecer alianzas de cooperación con empresas, universidades e institutos de investigación, y monitorear el crecimiento y la competitividad de las entidades instaladas en él.

Según lo recogido en el decreto, atraer el capital extranjero directo y la inversión nacional son prioridades de las empresas que integren estas nuevas formas organizativas de la actividad científica en el país, porque así podrán beneficiarse de la adquisición e introducción de tecnologías de avanzada y mantener a plena capacidad la ejecución de los proyectos.

En cuanto al financiamiento, el capital social de los pct lo aportarán los accionistas, al tiempo que funcionarán bajo un esquema cerrado de financiamiento en divisas, pudiendo disponer de una parte de los ingresos por exportaciones en moneda extranjera recibidos desde el exterior, en la magnitud que asegure la sostenibilidad del proceso investigativo y el crecimiento del potencial científico y tecnológico.

Asimismo, estarán exentos del pago de aranceles por concepto de importación de partes, piezas y equipos en los primeros cinco años de funcionamiento, pudiendo destinar parte de los fondos acumulados para el desarrollo de nuevos proyectos y otras prestaciones.

Como parte de las facilidades otorgadas para estimular la productividad científica y la preservación del personal calificado, los pct dispondrán de un régimen especial de tributación, mediante el cual durante el primer lustro de trabajo no erogarán impuestos por las utilidades obtenidas.

La afiliación de entidades al Parque se sustenta tomando en consideración las factibilidades económica, financiera, técnica y de inserción en el mercado, la capacidad de desarrollar, aplicar y difundir nuevas tecnologías, y de relacionarse con las instituciones creadoras de conocimientos, universidades y unidades de ciencia, tecnología e innovación.

Otros aspectos novedosos del decreto presentados por el ingeniero Jorge Gómez, director de Ciencia, Tecnología e Innovación del Citma, son el pago por el aporte de conocimiento en la obtención del resultado a los participantes en proyectos investigativos, así como por la eficiencia en su ejecución, lo cual incluye el acortamiento de los periodos de duración, el uso racional de los recursos y el aumento de la calidad de los aportes.

Este mecanismo de retribución tiene alcance nacional, pues será aplicado en toda la actividad restante de ciencia, tecnología e innovación del país.

También contempla por primera vez la remuneración a estudiantes que colaboren en las investigaciones, además de ofrecer la posibilidad de que todo especialista pueda recibir ingresos por cada proyecto en el cual intervenga.

Las doctoras Alicia Alonso Becerra y Miriam Alpízar Santana, viceministras de Educación Superior, ahondaron en la importancia del cuerpo jurídico para impulsar el aprovechamiento más eficaz del potencial científico atesorado en las universidades cubanas y su encadenamiento con la producción y los servicios.

 Subrayaron, de igual forma, el significativo papel a desempeñar en la actualización del modelo económico cubano por las nuevas Empresas de Ciencia y Tecnología, cuyo objeto social consiste básicamente en la gestión de proyectos de investigación, desarrollo e innovación comercializables, la transferencia de tecnologías y la realización de consultorías y asesorías, con la participación de profesores, investigadores, estudiantes y especialistas de diferentes instituciones.

Las mismas dispondrán de la facultad para ejercer el comercio exterior y emplear esquemas de redistribución de fondos, que financien la puesta en marcha y la continuidad de los proyectos en ejecución.

Trascendió que los dos primeros Parques Científicos Tecnológicos aprobados funcionarán en la Universidad de las Ciencias Informáticas (uci) y en la Universidad de Matanzas.  

Con el Decreto No. 363 (en su elaboración fueron tomados en cuenta los criterios de la comunidad científica y de la Academia de Ciencias de Cuba) estamos siendo consecuentes con la política de jerarquizar el sistema nacional de ciencia, tecnología e innovación, a fin de transformar al sector en una dinámica herramienta imprescindible para construir el socialismo próspero y sostenible al que aspiramos y alcanzar la soberanía tecnológica, resaltó la ministra del Citma Elba Rosa Pérez Montoya.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar