Sancti Spíritus, Cuba (Prensa Latina) En algunas provincias del país existen teatros que llevan el nombre de Principal pero el que se alza aquí, junto a las márgenes del río Yayabo, recién cumplió 180 años y es uno de los más antiguos todavía en pie.
Que se tengan noticias, en la mayor de las Antillas hay en la actualidad otros dos teatros denominados Principal, el de Camagüey y el de Ciego de Ávila.
Hay quienes opinan que en el caso del espirituano se trató de copiar en la fachada al famoso teatro Tacón de La Habana.
Lo cierto es que el andaluz Blas Cabrera estuvo a cargo de la obra del de Sancti Spíritus y en menos de un año se terminó para ser inaugurado el 15 de julio de 1839 como centro promotor de la cultura.
Su escenario acogió al violinista mexicano Juventino Rosas, creador del famoso vals Sobre las olas, y al también violinista cubano Claudio José Brindis de Salas, así como a compañías de teatro vernáculo.
A fines de marzo de 1894 la otrora ciudad del Espíritu Santo fue testigo de la actuación del destacado músico mexicano en el mencionado coliseo, que hacía gala entonces de todo su esplendor.
Este vals causó un gran impacto y así lo reseñaron cronistas de la época: 'El mágico influjo de aquellas olas en perenne vaivén, hechas ritmos de pesadumbre y tragedia, llegó a lo largo del tiempo hasta después de la Guerra del 95'.
Según documentos, en la construcción de este inmueble, una de las tres joyas arquitectónicas de la villa, contribuyó el pueblo, y la obra, donde predomina el estilo neoclásico, tuvo un costo total de 11 mil 285 pesos.
El Principal de Sancti Spíritus es considerado uno de los primeros con que contó Cuba.
CONTRA VIENTO Y MAREA
Muchos contratiempos tendría que vencer esta institución cultural, la primera durante la Guerra de los Diez Años (1868-1878) contra el colonialismo español en Cuba cuando el inmueble se transformó en 1868 en cuartel.
En esos tiempos la madera del recinto fue usada para encender el fuego con el que se cocinaban los alimentos de las tropas insurrectas cubanas.
Fue así que se perdieron los decorados, surgidos en su mayoría de las manos de Oscar Fernández-Morera, catalogado por los especialistas como el primer pintor espirituano.
El coliseo durante 1890 sirvió como hospital de sangre, albergue de reconcentrados, alojamiento de tropas y de nuevo cocina.
Incluso se pensó en demolerlo, con el fin de erigir allí un asilo para viudas de guerra, pero el pueblo solicitó al alcalde detener las obras.
Luego de servir para múltiples funciones, hasta aquellas que lo fueron destruyendo, se restauró.
El 24 de octubre de 1901 reabrió sus puertas con un nuevo esplendor y el 28 de febrero de 1935 dos resoluciones lo declararon Monumento Público de carácter municipal.
En la década del 70, del siglo pasado, el Teatro Principal se transformó en cine.
Tras un tiempo cerrado, en 2012 volvió a abrir ahora con una sala con tecnología moderna, climatización y un escenario mucho más amplio, con 329 lunetas. ICOS
Compañías dramáticas y líricas, conciertos y hasta juegos florales integraron en el siglo XIX las propuestas del Teatro Principal de esta ciudad, la cuarta fundada por los conquistadores españoles en la isla.
UNA DE LAS TRES JOYAS
El Teatro Principal se alza en el Centro Histórico Urbano de esta localidad, Monumento Nacional, colindando con el Palacio de Valle o Casa de las Cien Puertas -hoy Museo de Arte Colonial-, cerca de la Iglesia Parroquial Mayor.
Inicialmente se llamó Teatro de Sancti Spíritus, urbe a unos 350 kilómetros al este de La Habana, y es en el siglo XX que recibió el que ha trascendido hasta nuestros días.
Hoy por su escenario transitan artistas de reconocida calidad, en él se celebran sesiones solemnes de la Asamblea Municipal del Poder Popular (Gobierno) y en la gala inaugural de la XXVIII Feria Internacional del Libro, en su capítulo espirituano, actuó el prestigioso Ballet de Camagüey.
Recientemente un grupo de profesionales fueron reconocidos en la edición 26 del Festival Provincial de la Radio, cuya gala de premiaciones aconteció en el Teatro Principal, por lo que la institución abarca un amplio diapasón cultural.
Así las cosas, el coliseo espirituano, una de las tres joyas arquitectónicas de la villa, continúa en pie, llevando con dignidad sus 180 años de vida, sin apenas recordar que es uno de los más añejos del país. Quizás uno de los dos más antiguos.