La Habana, 17 jun (Prensa Latina) En Cuba hoy hacemos magia, pero todo tiene un límite, afirmó el artesano Joel Bousabón, afectado por las medidas restrictivas del Gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a la isla caribeña.
La política de la Casa Blanca impide hacerme de los insumos y materias primas necesarias para mi trabajo, yo con poco hago mucho, pero en ocasiones necesito de otros productos para la confección de un artículo de calidad, declaró el trabajador del sector no estatal a Prensa Latina.
Me considero un hombre honesto, mi trabajo lo hago con todo el amor del mundo, y aunque los cubanos somos innovadores natos y nos caracterizamos por nuestra tenacidad, a veces no podemos inventar, todo tiene un tope, 'podemos hacer magia, pero hasta un límite', dijo Bousabón.
La ley Helms-Burton de Estados Unidos me afecta en todos los sentidos, en primer lugar a mi familia por la cual respondo, trabajo a diario y sin horario, expresó Bousabón, mientras exhibía sus artículos en la populosa feria de 23 y M en la archiconocida zona de La Rampa en esta capital.
El tema de la alimentación es otro problema que nos crea el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos, pues si no como, no pienso y se me hace difícil crear, argumentó.
Trabajo para cualquier público, ya sea nacional o internacional, y ambos merecen una buena obra artesanal, puntualizó Bousabón.
Empero lo de las limitaciones derivadas de las medidas estadounidenses de presión no solo las vemos en este segmento, también existen las afectaciones en la esfera de la salud y el deporte por solo citar par de ejemplos, señaló.
Aunque ya llevamos 60 años en esta batalla no nos vamos a cansar, sentenció el joven artista.
No cabe dudas que estamos en una etapa bien difícil, y es momento de que la humanidad se ponga a pensar en algo muy importante, el mundo tiene que cambiar, para bien y no para mal, siempre comenzando por el respeto entre todos, sin importar razas, idiomas, filiación política e ideológica, situación geográfica o credos, reflexionó Bousabón.
Somos cubanos todos los días de este mundo, mostrando lo que hemos sido capaces de hacer, de ahí que muchas empresas foráneas quieran invertir en la mayor de las Antillas, porque contamos con un gran capital humano resultado de la educación gratuita, destacó el artesano.
A pesar de nuestras limitaciones hemos llevado la luz de la enseñanza a otras naciones, y se sobran los ejemplos de que compartimos lo que tenemos y no lo que nos sobra, y pocos países en el mundo de hoy imitan nuestros gestos de solidaridad y altruismo, aseguró el trabajador del sector no estatal que ya siente los efectos de las medidas de Trump.