Ciego de Ávila, 27 jul (ACN).— Ganaderos de la provincia de Ciego de Ávila cuidan con esmero los rebaños de búfalos en cuatro municipios del territorio avileño con el objetivo de mantener y desarrollar la especie.
Los hatos pastan en zonas bajas de localidades de Chambas, Bolivia, Ciego de Ávila y Venezuela, donde existen unos cinco mil ejemplares, según un reciente registro del Centro de Control Pecuario, al mismo tiempo que se adoptan medidas para incrementar los animales por su importancia como fuente de proteína y producción de leche.
Leonardo Pérez Rodríguez, especialista en la rama ganadera, expresó a la ACN que los criadores y los especialistas de Medicina Veterinaria forman parte del proyecto, el cual se basa en la atención de los rumiantes, lo que ha servido además para incentivar las investigaciones de la especie y su mejoramiento genético y zootécnico.
Los bufalinos se crían silvestres, prácticamente en lugares cenagosos y su utilización constituye una eficaz alternativa, pues en el municipio de Ciego de Ávila hay varias unidades de búfalas adiestradas y son tan mansas como las vacas, según expertos en ganadería.
Algunas de las hembras bufalinas aportan diariamente hasta cinco litros de leche cada una con destino a la industria pasteurizadora de la ciudad de Ciego de Ávila para la producción de queso, un alimento cuya base es la lactosa, un tipo de carbohidrato que se encuentra exclusivamente en la leche de los mamíferos.
Los primeros ejemplares de la especie llegaron a Cuba en 1983 como alternativa para la recuperación lechera y cárnica, fundamentalmente en las zonas costeras del sur del archipiélago cubano, que por sus características son generalmente poco explotadas para la adaptabilidad de los bufalinos.